elseneka
Poeta fiel al portal
Un poco de café y un cigarrillo,
la música rozándome la piel,
recuerdos que no quieren olvidarme,
un espacio pequeño, tan pequeño
que todo un mundo no puede llenar.
La ciudad silenciosa, acurrucada,
un diario que acoge mis lamentos,
un incógnito "yo" que me contesta.
Seres queridos de los que me escondo:
alguien desconocido, extraño, incierto,
con quien he compartido mi existencia.
Una espera carente de esperanza.
¿Quien eres tú? Pregunto a quien espero.
Intento concretarte inútilmente,
tu imagen es compendio de millones
cual laberíntico calidoscopio.
Y tú ¿quien eres? Me pregunta el viento.
Encuentra la respuesta entre tus sueños:
soy tan evanescente, indefinido,
que puedo ser aquel con el que sueñas;
tan ínfimo, tan mínimo, tan poco,
que el universo no puede contenerme.
Soy un alma, una mente, una quimera,
un fleco del ropaje de la aurora,
una marchita flor sobre una tumba,
pluma huérfana del ala de una alondra
enganchada en la rama de un lamento.
Soy un grano de arena de la playa
que se cree solitario en el desierto.
Me pierdo cuando trato de encontrarme,
y si te busco a ti, también me pierdo.
Soy la estruendosa voz de los difuntos,
soy lo que alguien quiera imaginarme,
soy todos juntos, mas ninguno cierto.
Un todo, un nada, un punto, un infinito,
un grito silencioso, una charada,
un grandioso discurso sin mensaje,
una llave que nunca ha abierto nada,
un mirador hacia ningún paisaje.
Dormida choza soñándose castillo.
Punto al que me dirijo y del que vengo.
Un poco de café y un cigarrillo...
Eso soy yo y todo cuanto tengo.
Copyright José Luis Bermejo (El Seneka)
elseneka@hotmail.com
la música rozándome la piel,
recuerdos que no quieren olvidarme,
un espacio pequeño, tan pequeño
que todo un mundo no puede llenar.
La ciudad silenciosa, acurrucada,
un diario que acoge mis lamentos,
un incógnito "yo" que me contesta.
Seres queridos de los que me escondo:
alguien desconocido, extraño, incierto,
con quien he compartido mi existencia.
Una espera carente de esperanza.
¿Quien eres tú? Pregunto a quien espero.
Intento concretarte inútilmente,
tu imagen es compendio de millones
cual laberíntico calidoscopio.
Y tú ¿quien eres? Me pregunta el viento.
Encuentra la respuesta entre tus sueños:
soy tan evanescente, indefinido,
que puedo ser aquel con el que sueñas;
tan ínfimo, tan mínimo, tan poco,
que el universo no puede contenerme.
Soy un alma, una mente, una quimera,
un fleco del ropaje de la aurora,
una marchita flor sobre una tumba,
pluma huérfana del ala de una alondra
enganchada en la rama de un lamento.
Soy un grano de arena de la playa
que se cree solitario en el desierto.
Me pierdo cuando trato de encontrarme,
y si te busco a ti, también me pierdo.
Soy la estruendosa voz de los difuntos,
soy lo que alguien quiera imaginarme,
soy todos juntos, mas ninguno cierto.
Un todo, un nada, un punto, un infinito,
un grito silencioso, una charada,
un grandioso discurso sin mensaje,
una llave que nunca ha abierto nada,
un mirador hacia ningún paisaje.
Dormida choza soñándose castillo.
Punto al que me dirijo y del que vengo.
Un poco de café y un cigarrillo...
Eso soy yo y todo cuanto tengo.
Copyright José Luis Bermejo (El Seneka)
elseneka@hotmail.com