manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
Que alegría verme morir en tus ojos de vidrio y fuego,
renacer en tus pupilas de avena,
al claro de un espasmo,
al momento en que colapsa todo mi sistema.
Perderme en tus montes y tus propias nubes,
mientras llenas unos cuantos segundos con tu propia luz,
y tu propio mundo y tus propiedades personales,
y todos tus acopios de armonía que me pueden tambalear.
Mi cripta esta contigo,
mi último suspiro en tu aliento perfumado con tu voz,
esta mi tumba y mi tierra oscura donde puedo descansar,
tus labios traen mi epitafio de estandarte.
Estoy riendo como un sarcasmo de un pleonasmo,
como un pulpo que da vueltas y escupe tinta rociando el mar,
estoy de halcón nocturno volando por las tinieblas,
rescatándote del día hasta acá.
Que alegría tenerte de muerte perenne,
de espina en un costado de una vena,
de una rara proteína muscular,
de un poema con tu nombre.