El atardecer respira como el fuego
y devuelve a tu alma el sol de los sueños
que alguna vez se perdieron
como se pierde y olvida un verso.
Voces en la lluvia, arreboles de dolor,
guiarán el inefable retorno a tu camino
cuando, cuando al mediodía del adiós más intenso,
puedas volar por mejores cielos.
Castigo como bendición, abandono como oportunidad.
La salida es hacia adentro, fin de una identidad.
De la transformación surge un ser renovado.
El sin sentido quedará en el pasado.
....................................................................................
Hay personas que frenan, limitantes.
Que piensan que son nutritivas
cuando, en realidad , agotan toda tu energía.
Son personas frenos que nadie las extraña.
Hay personas que no dejan soltar
que no avanzan y no dejan avanzar
en su ego inflado y amor propio devastado.
Son personas amarras que atan y anclan.
Sé tu prioridad.
Libérate desde adentro hacia afuera.
La última noche del invierno será puente
al anhelado regreso con tu encuentro.
y devuelve a tu alma el sol de los sueños
que alguna vez se perdieron
como se pierde y olvida un verso.
Voces en la lluvia, arreboles de dolor,
guiarán el inefable retorno a tu camino
cuando, cuando al mediodía del adiós más intenso,
puedas volar por mejores cielos.
Castigo como bendición, abandono como oportunidad.
La salida es hacia adentro, fin de una identidad.
De la transformación surge un ser renovado.
El sin sentido quedará en el pasado.
....................................................................................
Hay personas que frenan, limitantes.
Que piensan que son nutritivas
cuando, en realidad , agotan toda tu energía.
Son personas frenos que nadie las extraña.
Hay personas que no dejan soltar
que no avanzan y no dejan avanzar
en su ego inflado y amor propio devastado.
Son personas amarras que atan y anclan.
Sé tu prioridad.
Libérate desde adentro hacia afuera.
La última noche del invierno será puente
al anhelado regreso con tu encuentro.