A veces creo que las horas son milagros,
que los minutos son vehementes y osados bandoleros
que reviven tu recuerdo
y se disfrazan de tus manos
para escribir de nuevo
tu nombre en la piel.
¡Hay tantas horas que el tiempo perdona!
Las vuelve de sal,
perennes
_Mias-
-Tuyas-
Instantes cotidianos que se cuelan en los sentidos
cuando la brisa me dice tu nombre al oído
y tu nombre se queda en mis labios
esperando el beso que no volverá.
Duele hasta la médula ese final
pero las notas de tu pluma
si que saben entonar
esa mezcla de romanticismo y nostalgia
que nos toca
desde la otra orilla
hasta la nuestra
y eso nos recuerda
que no somos diferentes
un abrazo en la distancia y mi cariño de siempre
ligiA