Me ha pedido mi inteligencia
un poema rápido
que en nada sea pesado
y que se hierva
a fuego lento
como las lentejas
y aquí estoy yo
cociendo una poesía,
leve,
de esas que a poco
que se escalde
saque sus amores
y penas.
Por cada amor
se da una peseta
y por cada pena
se puede comprar
una caja llena
de pañuelos de seda,
por si llegado el caso
necesitara quitarse las lágrimas
ante de que nadie se de cuenta.
un poema rápido
que en nada sea pesado
y que se hierva
a fuego lento
como las lentejas
y aquí estoy yo
cociendo una poesía,
leve,
de esas que a poco
que se escalde
saque sus amores
y penas.
Por cada amor
se da una peseta
y por cada pena
se puede comprar
una caja llena
de pañuelos de seda,
por si llegado el caso
necesitara quitarse las lágrimas
ante de que nadie se de cuenta.