jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
la chica sentada tres lugares a mi derecha en la barra,
no parece saber nada del meteorito gigante
que se acerca a la tierra en este mismo momento
surcando el espacio desde los remotos confines de la galaxia;
no tiene ni puta idea y en su absoluta ignorancia
le da un sorbito a su whisky con jugo de arándanos,
y saca un cigarrillo de su bolso y lo enciende
y le da una calada de talante casi erótico;
en lo que ella efectúa dicha operación,
el meteorito ha recorrido 100 000 kilómetros más
dentro de su oscura trayectoria interestelar
y ahora está más cerca de chocar contra la tierra;
cuando lo haga todos quedaremos pulverizados
y la vida volverá a ser tan sólo
una posibilidad latente entre las estrellas;
la chica le da otro sorbo a su whisky y lanza
una mirada hacia la puerta como si esperase a alguien:
es apenas el segundo que se toma
desde que llegó al bar hará cosa de media hora
viste mini de mezclilla, jersey negro y sandalias
y tiene tatuada en la cara interna del muslo derecho
una boca abierta devorando una serpiente;
antes de acercarme a ella para advertirla
de la gigantesca colisión cósmica en que pronto nos veremos inmersos
consulto en mi iphone las últimas noticias sobre el meteorito:
a las 9 am hora de greenwich (9.00 GMT)
el hijo de puta se hallaba a 75000 millones de kilómetros de la tierra
bordeando los límites de la constelación del puercoespín alcoholizado
y ya próximo a penetrar la vía láctea por la esquina noroeste:
manteniendo una velocidad promedio de 4000 kilómetros por segundo
astrónomos del observatorio de filipinas calculaban
que impactaría la tierra aproximadamente 20 minutos más tarde
con una potencia deflagratoria de 5000 kilo-megatones por segundo
equivalente a la explosión simultánea de 3000 bombas atómicas
que resultaría en la extinción absoluta de vida humana en la tierra
-las cucarachas, desde luego, no sufrirían el menor daño-;
una vez confirmada la inminencia de la hecatombre
me cambio de lugar y tomo asiento junto a la nena
le explico lo que se nos viene encima y le propongo
meternos al baño y terminar nuestras jodidas vidas
follando como cerdos mientras aún podamos
y morir quizás en la cresta de un orgasmo
antes de acabar volando por los aires convertidos ya para siempre
en polvo de estrellas dispersándose en el infinito;
bueno, vamos -dice la chica-; de todos modos mi novio ya no apareció
-esos putos astrónomos filipinos acaban de subir un aviso
diciendo que la cagaron al hacer los cálculos,
que el meteorito no chocará contra nosotros hasta el año 3014
-¿y si me coges otra vez, villa?, total, hay que celebrar ¿no crees?
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