Un poeta sin musa

Poeta sin musa, yo esperaré tu otra misiva en otro poema tuyo, porque me encanta tu estilo. Me sorprendió tu poema de manera positiva con el optimismo y las imágenes que describes. Me encantó especialmente el último verso
"que pincha la sopa con el tenedor", poeta, tu musa solo se esconde y no está muy lejos porque escribes muy bien. Amistad Amarilys
Muchas gracias Amarilys, por tu lectura y por tus palabras. Si las musas se muestran generosas escribiré otra misiva, aunque ya no pinche la sopa con el tenedor...
Muy agradecido.
Un abrazo
 
Por lo que he leído, hasta en la distancia opera esa musa para sacar desde el fondo la buena poesía.
Me suena el olivar, el canto del jilguero, la aldea y el campanario que en el patio creció.
Encantado de leerte, Rafael, aunque sea de tiempo en tiempo.
Un abrazote, poeta, de lunes festivo… es que llueve por el campo de Valencia; ya era hora.
Muchas gracias Alonso. Que bueno que llueva sobre Valencia, falta hace amigo.
Me alegra que te hayan gustado estos versos y te estoy muy agradecido.

Un abrazo grande
 
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Un poeta sin musa I



Besa el sol espiga de trigo
con labios de marzo y cañaveral,
entre alondras cantoras de nubes pardas
y un ocaso que pinta primaveral.

Mis pasos me llevan al brocal del pozo
a refrescar el fracaso de intentarte olvidar,
y cuelgo el reloj de mi tiempo pasado
sobre las verdes perchas del inmenso olivar.

Mis días transcurren en la aldea de un sueño
y en el campanario de un lento tañir,
donde anidan cigüeñas que leen los versos
que en el surco labriego intento escribir.

Volveré a contarte en otra misiva
lo que trina el jilguero en el comedor,
alegrando la estancia de un poeta sin musa
que pincha la sopa con un tenedor.



Rafael Llamas Jiménez

Espero que la musa acudirá cuando lea este poema.

Salud y ventura, Rafael.
 
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Un poeta sin musa I



Besa el sol espiga de trigo
con labios de marzo y cañaveral,
entre alondras cantoras de nubes pardas
y un ocaso que pinta primaveral.

Mis pasos me llevan al brocal del pozo
a refrescar el fracaso de intentarte olvidar,
y cuelgo el reloj de mi tiempo pasado
sobre las verdes perchas del inmenso olivar.

Mis días transcurren en la aldea de un sueño
y en el campanario de un lento tañir,
donde anidan cigüeñas que leen los versos
que en el surco labriego intento escribir.

Volveré a contarte en otra misiva
lo que trina el jilguero en el comedor,
alegrando la estancia de un poeta sin musa
que pincha la sopa con un tenedor.



Rafael Llamas Jiménez

Muy satisfactorio este momento en el que disfruto poesía de altos vuelos, mi estimado y apreciado poeta.
Un abrazo desde la ciudad, Rafael
 
Muchas gracias LUZYABSENTA, por tu lectura y por tus palabras. Muy agradecido siempre por todo.
Un abrazo

Es bello e importante lo que escribes. asi lo siento,
por lo tanto voy a permitirme leer de nuevo
y establecer nuevo encuentro con esos sentimientos
que de amor agradecen el sentido.
saludos y gracias por la respuesta.
luzyabsenta
 
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Un poeta sin musa



Besa el sol espiga de trigo
con labios de marzo y cañaveral,
entre alondras cantoras de nubes pardas
y un ocaso que pinta primaveral.

Mis pasos me llevan al brocal del pozo
a refrescar el fracaso de intentarte olvidar,
y cuelgo el reloj de mi tiempo pasado
sobre las verdes perchas del inmenso olivar.

Mis días transcurren en la aldea de un sueño
y en el campanario de un lento tañir,
donde anidan cigüeñas que leen los versos
que en el surco labriego intento escribir.

Volveré a contarte en otra misiva
lo que trina el jilguero en el comedor,
alegrando la estancia de un poeta sin musa
que pincha la sopa con un tenedor.



Rafael Llamas Jiménez
Una musa que te inspire de esa manera sólo debe estar jugando a las escondidas. Saludos cordiales para ti Rafael.
 
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Un poeta sin musa



Besa el sol espiga de trigo
con labios de marzo y cañaveral,
entre alondras cantoras de nubes pardas
y un ocaso que pinta primaveral.

Mis pasos me llevan al brocal del pozo
a refrescar el fracaso de intentarte olvidar,
y cuelgo el reloj de mi tiempo pasado
sobre las verdes perchas del inmenso olivar.

Mis días transcurren en la aldea de un sueño
y en el campanario de un lento tañir,
donde anidan cigüeñas que leen los versos
que en el surco labriego intento escribir.

Volveré a contarte en otra misiva
lo que trina el jilguero en el comedor,
alegrando la estancia de un poeta sin musa
que pincha la sopa con un tenedor.



Rafael Llamas Jiménez

Estimado tocayo que gusto es encontrarte en estas letras tan bellamente escrita con un versar mágico. Me ha encantado vuestro poema sin duda algúna.

Saludos Sinceros

Rafael
 
De principio final ¡hermoso!, esa vida campestre -desde quien ama la naturaleza-, que placer... Tus versos recrearon mi alma. Saludos.
 

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