No hay nada más largo como un saludo
ni nada más corto que una palabra.
Enunciando y relatando placeres de tela
y exigiendo nada más pesado que tales paredes.
Pero ni siquiera un escritor de recetas para suicidarse
podría mostrar como escurre desde sus venas
hasta la punta mas alta de sus pies
un solo soplo de invalidez.
O preguntándole
cómo es que renueva su sed
antes de comenzar a ser un vestigio olvidado y rodante
enterrado en las tierras que el mismo prometió desterrar
y sin embargo sin tener una mínima noción de sus opciones
puede con un solo ojo estafar al más ignorante de los saberes
partiendo solamente de una sola palabra
sin saber que el siguiente enunciado
podría caer ante el más firme mármol
y la más delicada seda
relatando el placer de morir deshidratado.
ni nada más corto que una palabra.
Enunciando y relatando placeres de tela
y exigiendo nada más pesado que tales paredes.
Pero ni siquiera un escritor de recetas para suicidarse
podría mostrar como escurre desde sus venas
hasta la punta mas alta de sus pies
un solo soplo de invalidez.
O preguntándole
cómo es que renueva su sed
antes de comenzar a ser un vestigio olvidado y rodante
enterrado en las tierras que el mismo prometió desterrar
y sin embargo sin tener una mínima noción de sus opciones
puede con un solo ojo estafar al más ignorante de los saberes
partiendo solamente de una sola palabra
sin saber que el siguiente enunciado
podría caer ante el más firme mármol
y la más delicada seda
relatando el placer de morir deshidratado.
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