Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
De mí para ti, me saben a besos tus labios,
a almíbar el dulce perfume de tu piel,
a cuentas del rosario tus brazos rosados
y el color de tu voz tiene azúcar y miel.
Tratemos de hacer un trato esta noche
cuando tus manos traviesas me quieran buscar,
me gradué de ladrón para robarte el escote
y de chef para tu cama poner a cocinar.
Desde que este año pasó a ser el año futuro
cuento las caricias que dejas encontrar,
humedece con tu boca mi cuerpo desnudo
que cuando amanezca te intentaré enamorar.
De ti para mí, hace tiempo que quiero insinuarte
que entre sumas y restas hay un café para dos,
ponte cómoda que quiero dibujarte muñeca
como dibujaba Jack a la hermosa de Rose.
La clave Morse perdió sus funciones contigo
y al abecedario se le olvidó recordarme que yo
necesito más letras para que te quedes conmigo,
bésame despacio y no me digas adiós.
Desde que este año dejó de ser el año futuro
y se convirtió en el presente que queremos ver,
imagino los meses con un color impuro
que se combina perfecto con el azúcar
que tu lengua sedienta me da de beber.
Esta tarde me acordé de escribirte un te amo
tan fuerte en la arena que el mar no lo borró,
dejemos atrás la mañana que sin ti es una condena
y prepara dos besos para cenarte, mi amor.
a almíbar el dulce perfume de tu piel,
a cuentas del rosario tus brazos rosados
y el color de tu voz tiene azúcar y miel.
Tratemos de hacer un trato esta noche
cuando tus manos traviesas me quieran buscar,
me gradué de ladrón para robarte el escote
y de chef para tu cama poner a cocinar.
Desde que este año pasó a ser el año futuro
cuento las caricias que dejas encontrar,
humedece con tu boca mi cuerpo desnudo
que cuando amanezca te intentaré enamorar.
De ti para mí, hace tiempo que quiero insinuarte
que entre sumas y restas hay un café para dos,
ponte cómoda que quiero dibujarte muñeca
como dibujaba Jack a la hermosa de Rose.
La clave Morse perdió sus funciones contigo
y al abecedario se le olvidó recordarme que yo
necesito más letras para que te quedes conmigo,
bésame despacio y no me digas adiós.
Desde que este año dejó de ser el año futuro
y se convirtió en el presente que queremos ver,
imagino los meses con un color impuro
que se combina perfecto con el azúcar
que tu lengua sedienta me da de beber.
Esta tarde me acordé de escribirte un te amo
tan fuerte en la arena que el mar no lo borró,
dejemos atrás la mañana que sin ti es una condena
y prepara dos besos para cenarte, mi amor.