frank c.
Poeta adicto al portal
Bésame, hazme sentir en las venas tu oleaje cándido y silencioso.
¡O mejor aun! el estruendoso sonido de un réquiem en el cielo
Hazme sentir lo que nunca sentí, para poder decir
Que el paraíso existe, y se escurrió en mi cual saliva en la boca.
Llega a mi vestida de viento invisible y necesario
en las horas en las que estoy mas vivo, siéntate a mi lado
que al sentirte sabré que eres tú, delatada por ese perfume
con sus notas frutales y de lirio.
Gritare entonces un amen dando gracias al cielo,
me vestiré de etéreo y viajaremos juntos a donde tu decidas,
que hoy quiero respirar la primavera verde y boscosa del norte,
o si prefieres tú, los senderos mediterráneos de los olivos.
¡Tendamos una manta de fugitivas estrellas en el cielo
Y pidamos a los arcángeles más nobles de orquesta!
que hoy es nuestro día y me siento completo.
Hoy yo no se de tristezas y me declaro eterno,
eterno junto a ti, mi pedazo de cielo.