Vekolkof
Poeta recién llegado
Tres noches sin tregua
De llantos ahogados en tu vientre
Y un gusto oriental de aceitunas maduras
Guardado celosamente entre tu pecho.
Unos párpados acanelados
(Triunfales arcos arabescos)
Unas ojeras que desnudan el alma
(¡Mira…! Son cráteres lunares)
Unas pestañas negrísimas
(Hipersensibles al deseo)
Pestañas nebulosas
(Que dan cabida a nevadas de mediodía)
Y unas pupilas donde cabe el universo
(Lo sé.)
De llantos ahogados en tu vientre
Y un gusto oriental de aceitunas maduras
Guardado celosamente entre tu pecho.
Unos párpados acanelados
(Triunfales arcos arabescos)
Unas ojeras que desnudan el alma
(¡Mira…! Son cráteres lunares)
Unas pestañas negrísimas
(Hipersensibles al deseo)
Pestañas nebulosas
(Que dan cabida a nevadas de mediodía)
Y unas pupilas donde cabe el universo
(Lo sé.)