Jorge Pb
Poeta recién llegado
UN SANTO
Yo no sé si soy un santo
ahora cuando los recuerdos
del génesis están frescos
aun en mis crepitaciones
más feroces y más rebeldes
no hallo pronta réplica
mi angustiosa impaciencia
no me deja ni un sigilo
más son las cosas que pido.
¡Yo no sé si soy humano!
Yo no sé si soy un santo
ni tampoco sé si vivo
indomable, precoz, bohemio
y libre como el mismo viento,
aun me asustan tus miradas
aun las murmuraciones
y en la lluvia de censores
han quedado mis plegarias,
oraciones puritanas.
¡Yo no sé si soy humano!
Yo no sé si soy un santo
sin querer he de justificar
tanto llanto que he tenido
porque sufro cada día
sin auxilio, en dejación,
solo a pocos sublevados
el mundo presta confianza
y envilece con torturas
disfrazadas amarguras.
¡Yo no sé si soy humano!
Yo no sé si soy un santo
aunque suelo ser calmado,
solo estruendos me han quedado
desde arriba cae miseria
y este cielo azul sereno
ha venido a socorrerme
y espejismos, sombras grises,
del exilio no he logrado
ser el héroe destinado.
¡Yo no sé si soy humano!
Yo no sé si soy un santo,
si mis manos laceradas
palpen hoy el cielo eterno
pues mis ojos que son tristes
me han mostrado la toxina
de esta creación negligente
en donde yo he pecado,
para hoy no sé si existe
un lugar que me aísle.
¡Yo no sé si soy humano!
Yo no sé si soy un santo
y aun cuando llegue
la inesperada consumación
espero jamás poder renegar
de lo que me tocó ser;
un santo, acaso un dios,
o un mundano sirviente
de un soñador rabioso
tan infame y peligroso.
¡Yo no sé si soy humano!
Yo no sé si soy un santo
ahora cuando los recuerdos
del génesis están frescos
aun en mis crepitaciones
más feroces y más rebeldes
no hallo pronta réplica
mi angustiosa impaciencia
no me deja ni un sigilo
más son las cosas que pido.
¡Yo no sé si soy humano!
Yo no sé si soy un santo
ni tampoco sé si vivo
indomable, precoz, bohemio
y libre como el mismo viento,
aun me asustan tus miradas
aun las murmuraciones
y en la lluvia de censores
han quedado mis plegarias,
oraciones puritanas.
¡Yo no sé si soy humano!
Yo no sé si soy un santo
sin querer he de justificar
tanto llanto que he tenido
porque sufro cada día
sin auxilio, en dejación,
solo a pocos sublevados
el mundo presta confianza
y envilece con torturas
disfrazadas amarguras.
¡Yo no sé si soy humano!
Yo no sé si soy un santo
aunque suelo ser calmado,
solo estruendos me han quedado
desde arriba cae miseria
y este cielo azul sereno
ha venido a socorrerme
y espejismos, sombras grises,
del exilio no he logrado
ser el héroe destinado.
¡Yo no sé si soy humano!
Yo no sé si soy un santo,
si mis manos laceradas
palpen hoy el cielo eterno
pues mis ojos que son tristes
me han mostrado la toxina
de esta creación negligente
en donde yo he pecado,
para hoy no sé si existe
un lugar que me aísle.
¡Yo no sé si soy humano!
Yo no sé si soy un santo
y aun cuando llegue
la inesperada consumación
espero jamás poder renegar
de lo que me tocó ser;
un santo, acaso un dios,
o un mundano sirviente
de un soñador rabioso
tan infame y peligroso.
¡Yo no sé si soy humano!