jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
tuvimos veinte años felices
dos hijos felices y un perro feliz
vecinos felices en aquel feliz vecindario
su puta entrometida madre feliz
yo feliz en el trabajo y ella feliz en la cocina
3 cogidas felices por semana
la casita feliz con sus ventanas abiertas
los felices días de sol y los felices días sin sol
las noches oscuras, la insoportable levedad del ser
las noches claras y uno que otro búho
cada cosa con su fecha de caducidad
que se fue cumpliendo a su debido tiempo:
el perro se murió y lo disecamos
los hijos se marcharon y nos olvidaron
la casa se llenó de recuerdos y de sombras
de aquella felicidad quedaron sólo algunas telarañas
acumulando polvo en los rincones de nuestra memoria;
ella regresó con su madre y se cortó el pelo a lo punk
se volvió vegetariana y cada día está más verde
yo renté un cuarto y me puse a escribir poemas
éste no es de los mejores