Emmanuel Delawer
Poeta fiel al portal
¿Quién corto la lagrima
cansada de llorar?,
¿quie?,
¿cuándo sus aguas saladas
dejarán de esparsierse
en el mundo de quebrantos
que me afligen tanto?,
¿cuándo?
De nuevo el suspiro
se aterra en mi dolor,
y odia mi soledad,
de nuevo toco la puerta
que tras de mi se cierra,
y veo mi propio rostro,
le grito a my self
que me deje amarme,
y su repuesta sigue en silencio,
me desconcierta aún más,
recorro el bosque entre tinieblas
tropieso y caigo,
ahí, sobre mi, en el piso
una lapida con mi nombre gravado,
corro, entro a la casa gris
cierro las cortinas,
pero sin saberlo estoy afuera,
sera por que nunca hubo un adentro,
por que nunca hubo un nunca,
nadie que me dijera que estaba vivo,
que el simulacro que pensaba me estaba sintiendo,
y que mi destino era la muerte.
cansada de llorar?,
¿quie?,
¿cuándo sus aguas saladas
dejarán de esparsierse
en el mundo de quebrantos
que me afligen tanto?,
¿cuándo?
De nuevo el suspiro
se aterra en mi dolor,
y odia mi soledad,
de nuevo toco la puerta
que tras de mi se cierra,
y veo mi propio rostro,
le grito a my self
que me deje amarme,
y su repuesta sigue en silencio,
me desconcierta aún más,
recorro el bosque entre tinieblas
tropieso y caigo,
ahí, sobre mi, en el piso
una lapida con mi nombre gravado,
corro, entro a la casa gris
cierro las cortinas,
pero sin saberlo estoy afuera,
sera por que nunca hubo un adentro,
por que nunca hubo un nunca,
nadie que me dijera que estaba vivo,
que el simulacro que pensaba me estaba sintiendo,
y que mi destino era la muerte.