Romeo Sebastian Bellini
Poeta recién llegado
Espacio intangible;
en qué dulzura fuiste cimentado,
de un solo nombre que has besado,
los labios del amor luminoso en tu sueño enamorado.
¡Verdad! ¿Por qué te llamas pasión? ¿Qué tienes tú?
Que el ser humano te ha soñado y te ha deseado tanto.
Pero mujer; tú nunca quietud de montaña has tenido,
tu alma apresurada no conocerá y ni has conocido,
la suerte no ha vestido feligresa en amar un cielo divino,
tu genio de silfo te ha trasportado aunque yo me haya ido,
te diré, que en el otro mundo estaré, de tu gran destino,
esperándote, para ser tu bien, tu querer, correspondido.
Porque aquí, nunca tendrás el arte del espíritu del aire,
la magia de tomarte en mis brazos amor perdido,
aprendiendo que la tierra es su suelo más querido,
piensa flota raíz de pasión, en el mar cristal humedecido.
¡Ah, Mujer! comprende, deseo ir a tu encuentro
soy la quietud y la frescura de las altas montañas,
porque tú eres la música suave de los arroyuelos,
que vivirán para siempre en mi memoria y en mis desvelos.
en qué dulzura fuiste cimentado,
de un solo nombre que has besado,
los labios del amor luminoso en tu sueño enamorado.
¡Verdad! ¿Por qué te llamas pasión? ¿Qué tienes tú?
Que el ser humano te ha soñado y te ha deseado tanto.
Pero mujer; tú nunca quietud de montaña has tenido,
tu alma apresurada no conocerá y ni has conocido,
la suerte no ha vestido feligresa en amar un cielo divino,
tu genio de silfo te ha trasportado aunque yo me haya ido,
te diré, que en el otro mundo estaré, de tu gran destino,
esperándote, para ser tu bien, tu querer, correspondido.
Porque aquí, nunca tendrás el arte del espíritu del aire,
la magia de tomarte en mis brazos amor perdido,
aprendiendo que la tierra es su suelo más querido,
piensa flota raíz de pasión, en el mar cristal humedecido.
¡Ah, Mujer! comprende, deseo ir a tu encuentro
soy la quietud y la frescura de las altas montañas,
porque tú eres la música suave de los arroyuelos,
que vivirán para siempre en mi memoria y en mis desvelos.