rosa amarilla
Poeta que no puede vivir sin el portal
Unas manos ansiosas desabrochan mi camisa,
Un inmenso arco iris se instala en las entrañas de mi corazón...
Un "te he echado de menos",
unos ojos ansiosos, que se hunden en los míos...
Me despierto y un frío negro, tan negro como mi suerte,
me duele en la piel...
Lloro, lloro hasta que mis cansados ojos,
se van cerrando por el peso del dolor...
Y entonces me abraza de nuevo ese negro frío,
que ahora me arrastra, hasta el fondo de la nada...
Un inmenso arco iris se instala en las entrañas de mi corazón...
Un "te he echado de menos",
unos ojos ansiosos, que se hunden en los míos...
Me despierto y un frío negro, tan negro como mi suerte,
me duele en la piel...
Lloro, lloro hasta que mis cansados ojos,
se van cerrando por el peso del dolor...
Y entonces me abraza de nuevo ese negro frío,
que ahora me arrastra, hasta el fondo de la nada...