Alessandro
Poeta recién llegado
Camino por las sombras de mi mente;
sin pensar que se acomete un accidente,
frias palabras resuenan en mi cabeza;
y no lo logro saber lo que dicen con certeza.
Algo cae en mi cara,
es un liquido que trae una consecuencia cara,
espeso y dulce como uno de mis sueños,
sin saberlo estoy perdido en sus ensueños.
Respiro hondo y se aclara la vista,
pero sigo en sombras acariciando una lista;
ya no se cuantos quedan,
solo quiero que huyan mientras puedan.
Siento frio en mi brazo,
me he cortado por un fracaso,
desvio la mirada al cuarto,
y de nuevo no veo, ya estoy harto...
Mi brazo se mueve sin control,
sin saber que hace, se encontro
un filo de uso definido,
ese que tantas almas ha decidido.
Tras un velo de confusión,
yo lloro por mi reciente traición;
huyo de mi mismo,
me escondo en los abismos.
Me siento fatigado,
vuelvo a mi casa muy agotado,
me acuesto en el diván;
tratando de acordar mis ideas que van.
Otra vez lo hice...
el cuchillo ensangrentado es la prueba que existe;
rezo por las almas que he liberado;
pero no me pesa la conciencia por como he actuado.
Lo lamento profundamente,
pero solo son almas que se liberan lentamente,
lloro en silencio mis penas;
sin saber que enrealidad he cortado venas.
Me despierto temblando,
y como un cerdo estoy sudando,
no, no es sudor...
solo es sangre en su vibrante sopor...
sin pensar que se acomete un accidente,
frias palabras resuenan en mi cabeza;
y no lo logro saber lo que dicen con certeza.
Algo cae en mi cara,
es un liquido que trae una consecuencia cara,
espeso y dulce como uno de mis sueños,
sin saberlo estoy perdido en sus ensueños.
Respiro hondo y se aclara la vista,
pero sigo en sombras acariciando una lista;
ya no se cuantos quedan,
solo quiero que huyan mientras puedan.
Siento frio en mi brazo,
me he cortado por un fracaso,
desvio la mirada al cuarto,
y de nuevo no veo, ya estoy harto...
Mi brazo se mueve sin control,
sin saber que hace, se encontro
un filo de uso definido,
ese que tantas almas ha decidido.
Tras un velo de confusión,
yo lloro por mi reciente traición;
huyo de mi mismo,
me escondo en los abismos.
Me siento fatigado,
vuelvo a mi casa muy agotado,
me acuesto en el diván;
tratando de acordar mis ideas que van.
Otra vez lo hice...
el cuchillo ensangrentado es la prueba que existe;
rezo por las almas que he liberado;
pero no me pesa la conciencia por como he actuado.
Lo lamento profundamente,
pero solo son almas que se liberan lentamente,
lloro en silencio mis penas;
sin saber que enrealidad he cortado venas.
Me despierto temblando,
y como un cerdo estoy sudando,
no, no es sudor...
solo es sangre en su vibrante sopor...