guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Una palabra,
una sola señal,
la cual no quiere decir que me des una oportunidad,
pues soy sincero desde la eternidad,
y solo digo lo que siento... ajá.
Un día tú pasaste muy sutil,
por el estilo de andar,
el que muy atento yo lo ví,
pues eras de otro color,
ese que llamó mi atención,
y que todo despúes lo pudo convertir,
en desesperación.
Desesperación de la que hoy,
se ve envuelto el mejor de mi argumentos,
para en una siemple ocación,
demostrar toda mi pasión,
y entregarla a tí,
con mucha convicción.
YA NO DUDO MAS,
con tu estrella quería yo brillar,
y mis entrañas poder así engañar,
para suavizar esta pérdida de tiempo,
la cual a tu lado se veía incapaz,
de inmovilizar mi serenidad,
para toda tu forma cirscuntancial aprovechar,
y así en un solo momento,
fusionar mi espiritualidad,
con tu hermosa tersa piel,
de la que mis recuerdos,
nunca se podrán ocultar...
Solo dame una nueva señal,
para encontrarte una vez mas,
dame un indicio de tu voluntad,
para así esta condena apaciguar,
y que tú seas mi voraz lealtad,
en este camino donde la esperanza aún está...
una sola señal,
la cual no quiere decir que me des una oportunidad,
pues soy sincero desde la eternidad,
y solo digo lo que siento... ajá.
Un día tú pasaste muy sutil,
por el estilo de andar,
el que muy atento yo lo ví,
pues eras de otro color,
ese que llamó mi atención,
y que todo despúes lo pudo convertir,
en desesperación.
Desesperación de la que hoy,
se ve envuelto el mejor de mi argumentos,
para en una siemple ocación,
demostrar toda mi pasión,
y entregarla a tí,
con mucha convicción.
YA NO DUDO MAS,
con tu estrella quería yo brillar,
y mis entrañas poder así engañar,
para suavizar esta pérdida de tiempo,
la cual a tu lado se veía incapaz,
de inmovilizar mi serenidad,
para toda tu forma cirscuntancial aprovechar,
y así en un solo momento,
fusionar mi espiritualidad,
con tu hermosa tersa piel,
de la que mis recuerdos,
nunca se podrán ocultar...
Solo dame una nueva señal,
para encontrarte una vez mas,
dame un indicio de tu voluntad,
para así esta condena apaciguar,
y que tú seas mi voraz lealtad,
en este camino donde la esperanza aún está...