A mis ojos,
transparentes son tus pupilas,
que me arroje a tu crudo invierno me ruegan,
silenciosas
Mi corazón es valiente,
iluminar tu tristeza ahuyentar el dolor,
puede y quiere, si aceptas,
que al viajar por tus venas,
al tiempo lo marquen mis pulsos,
porque además del fuego que llevo,
te dejaré mi amor.