marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cerré una puerta con sigilo,
llorando cientos de días sin un nombre,
colgué los besos en una ventana,
y me despoje del amor amante
Rogué al divino en mi suerte,
sentí penumbra en ese anhelo,
busqué unos verdes sin acierto,
robando suspiros sin una muerte.
Y en mi caminar sin círculos,
las lluvias tocaron sus otoños,
los meses cubrieron años,
y mi mundo volteo con sus vueltas
Y en un retorno de fortuna continua,
con diestras y siniestras de hombres en agonías,
el cielo cumplió la prediga,
apareciste de lejanía silencioso,
sin toques ni pretensiones.
Ataste mis manos a tu rostro
con silencio de caballero
te ceñiste al protocolo de mis deseos,
y te deje entrar
Con un solo golpe de amantes bajo una avenida,
codicie el futuro contigo,
y bajo el alero del buen destino,
me deje enamorar
llorando cientos de días sin un nombre,
colgué los besos en una ventana,
y me despoje del amor amante
Rogué al divino en mi suerte,
sentí penumbra en ese anhelo,
busqué unos verdes sin acierto,
robando suspiros sin una muerte.
Y en mi caminar sin círculos,
las lluvias tocaron sus otoños,
los meses cubrieron años,
y mi mundo volteo con sus vueltas
Y en un retorno de fortuna continua,
con diestras y siniestras de hombres en agonías,
el cielo cumplió la prediga,
apareciste de lejanía silencioso,
sin toques ni pretensiones.
Ataste mis manos a tu rostro
con silencio de caballero
te ceñiste al protocolo de mis deseos,
y te deje entrar
Con un solo golpe de amantes bajo una avenida,
codicie el futuro contigo,
y bajo el alero del buen destino,
me deje enamorar
:: Amigo mio, que tiempo sin verte, es bueno saberte también por estos lados... un saludo de mi Chile