rosa amarilla
Poeta que no puede vivir sin el portal
Un pedacito del cielo
puso Dios entre mis manos
dos luceros encendidos
mis mas hermosos regalos...
dos luciérnagas azules
que estoy amando en silencio
que cada noche las miro
en ese inmenso universo...
Una sonrisa se asoma
en la cara de la luna
la sonrisa más bonita...
como la suya ninguna...
En el sonido del viento
yo escucho esa dulce voz
que me arrulla y me embriaga
y destierra mi dolor...
Y sus manos las llevo prendidas en mi
y guardo sus besos muy dentro...muy dentro
y llevo en mi alma el calor de la suya
y guardo en mi pecho...un trozo de cielo...