Porfirio Mayo
Poeta recién llegado
Al iniciar el día, con retumbes de tambores danzaremos.
Como los ancestros bailaron, de alegría bailaremos,
-Hasta qué termine la larga noche y empiece otra vez el día-.
La caricia del alba húmeda recibiremos, el tibio amanecer;
El tibio amanecer disfrutaremos y cantaremos de alegría.
El beso del rocío en nuestro pelo atraparemos y reiremos.
Nos besaremos y nos diremos: Amor mío, buenos días.
Nos tomaremos de las manos, caminaremos.
Por las tardes nuestro amor musitaremos.
Miraremos la agonía de los días y gritaremos;
Gritaremos: Esta es nuestra dicha, amor mío,
Este es nuestro amor, lo defenderemos.
Esto es lo nuestro, esta es nuestra vida
Este es, nuestro último abrazo, este es, nuestro último día.
Tocaremos con las manos el agua de los ríos y beberemos;
Beberemos de sus aguas, viajaremos en sus filos.
Pasearemos, pasearemos en el bosque tu espíritu y el mío.
Volaremos, volaremos por el aire para mirar el vacio.
Miraremos ese cielo, que te gusta tanto; escucharemos,
Escucharemos el viento rozar en el pasto; tocaremos,
Tocaremos la tierra que te estremece tanto y miraremos;
Miraremos a las aves danzar lejos, en lo alto.
Miraremos como mueren los rayos del rey astro.
Miraremos como muere la tarde en el ocaso.
Miraremos como muere, el amor en nuestros brazos
Y lloraremos, lloraremos del dolor y del espanto
Será al final del día, será un último beso, una última risa,
Una última alegría y carcajada, será un último llanto.
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