Ricardo Grunewaldt
Poeta recién llegado
--Ricardo Grunewaldt--
Un vaso de lagrimas y tantas mortajas... (04-03-07 / 10:40PM)
Después del susto matutino
victima inocente de la culpa del reloj
las obligaciones me reclaman
"Trabaja"
Diez horas de esmero
para conseguir en billetes un buen numero
pero...
El cansancio una carga a mi espalda
la puerta me espera cerrada
entro a mi apartamento
espero un momento
pero nadie saluda
en el cielo la luna
sonríe de mi
no te encuentras aquí...
"¿Que tal?"
la Soledad me dice preocupada
al espejo un tipo pregunta "¿que pasa?"
mientras la nostalgia de apodera de la casa
la tristeza en la cocina espera con un vaso de lagrimas
en mi cuarto un desierto de hielo en dos plazas
tiene a la preocupada Soledad excitada en mi cama
La melancolía enciende la radio
y las manos se lavan de odio
la cara sonríe llorando a la foto de quien se despidio
de quien por mi culpa su amor extinguió
con beso en boca escribió
"adiós "
Que hago ahora con tantas mortajas en casa
en las gavetas lloran las cartas
y los poemas frustrados
te imaginan encantados
sabiendo bastante resignados
que llegaste para partir
jamás te fuiste para venir
"Es tarde" dijo la noche
recuerda que mañana hay trabajo
y no tienes coche
Me ceno un cigarro
y te converso un café
abraso tu ausencia
beso al recuerdo
desvisto al sentimiento
y a la muerte que quedó
la llevo al colchón
por si quiere batallar entre sabanas
la mentira de nuestro amor
el que mate por temor
al que llevó la pasión
La almohada mojada
culpa a los ojos
gritando debajo del catre las ganas
"porque nos pudres en antojos"
el rincón la melancolía inspiró suspiro de muerte
un cuchillo deseaba acariciar mi suerte
la locura conquisto la mente
el infierno invita
lamentablemente
La derecha empuña la daga
que recuerda que ya duelen dos de frete
y una de espalda
cerrar los parpados excitante parece
a pesar que no se bien porque me apetece
un punto rojo del pecho aparece
la daga como flecha de cupido
indaga en el alma
sin importar que tanta clemencia le pido
Las estrellas se lloran en las caras
de los que decían me apreciaban
no la veo a ella
no vino a despedirse, lo sospechaba
si me quiso
lo siento
pero no podía mas
aguantar este tormento
que quizás era otro mas
quien te acariciaba y te decía "no te miento"
saber que delirabas para alguien distinto
"Yo te quiero"
era un eterno veneno
lo cobarde se hizo valor
y una noche me mato
la homicida fue mi amante
y una ingrata llamada
amor...
Un vaso de lagrimas y tantas mortajas... (04-03-07 / 10:40PM)
Después del susto matutino
victima inocente de la culpa del reloj
las obligaciones me reclaman
"Trabaja"
Diez horas de esmero
para conseguir en billetes un buen numero
pero...
El cansancio una carga a mi espalda
la puerta me espera cerrada
entro a mi apartamento
espero un momento
pero nadie saluda
en el cielo la luna
sonríe de mi
no te encuentras aquí...
"¿Que tal?"
la Soledad me dice preocupada
al espejo un tipo pregunta "¿que pasa?"
mientras la nostalgia de apodera de la casa
la tristeza en la cocina espera con un vaso de lagrimas
en mi cuarto un desierto de hielo en dos plazas
tiene a la preocupada Soledad excitada en mi cama
La melancolía enciende la radio
y las manos se lavan de odio
la cara sonríe llorando a la foto de quien se despidio
de quien por mi culpa su amor extinguió
con beso en boca escribió
"adiós "
Que hago ahora con tantas mortajas en casa
en las gavetas lloran las cartas
y los poemas frustrados
te imaginan encantados
sabiendo bastante resignados
que llegaste para partir
jamás te fuiste para venir
"Es tarde" dijo la noche
recuerda que mañana hay trabajo
y no tienes coche
Me ceno un cigarro
y te converso un café
abraso tu ausencia
beso al recuerdo
desvisto al sentimiento
y a la muerte que quedó
la llevo al colchón
por si quiere batallar entre sabanas
la mentira de nuestro amor
el que mate por temor
al que llevó la pasión
La almohada mojada
culpa a los ojos
gritando debajo del catre las ganas
"porque nos pudres en antojos"
el rincón la melancolía inspiró suspiro de muerte
un cuchillo deseaba acariciar mi suerte
la locura conquisto la mente
el infierno invita
lamentablemente
La derecha empuña la daga
que recuerda que ya duelen dos de frete
y una de espalda
cerrar los parpados excitante parece
a pesar que no se bien porque me apetece
un punto rojo del pecho aparece
la daga como flecha de cupido
indaga en el alma
sin importar que tanta clemencia le pido
Las estrellas se lloran en las caras
de los que decían me apreciaban
no la veo a ella
no vino a despedirse, lo sospechaba
si me quiso
lo siento
pero no podía mas
aguantar este tormento
que quizás era otro mas
quien te acariciaba y te decía "no te miento"
saber que delirabas para alguien distinto
"Yo te quiero"
era un eterno veneno
lo cobarde se hizo valor
y una noche me mato
la homicida fue mi amante
y una ingrata llamada
amor...
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