coral
Una dama muy querida en esta casa.
Un vuelo de retorno
Volaste lejos sin construir tu nido,
ave viajera cual errante golondrina
ave viajera cual errante golondrina
hoy el invierno frío congeló tus alas
y vuelves solo triste y derrotado.
y vuelves solo triste y derrotado.
Ya las alondras no cantan en las ramas
ya se marcharon al despuntar el alba.
Buscas cobijo entre las ramas secas
y no hay refugio,
pues se fueron enrredadas entre el viento.
Buscas cobijo entre las ramas secas
y no hay refugio,
pues se fueron enrredadas entre el viento.
No vienes con el canto del jilguero
tu fragil aliento no despertará sueños,
ya tan marchitos quedaron los olivos
pues se secaron después de tu partida.
ya tan marchitos quedaron los olivos
pues se secaron después de tu partida.
Hoy cual oscura golondrina
vuelves al nido que dejaste en ruinas,
ya no hay calor para revivir la dicha
¡la dicha que despreciaste un día!
ya no hay calor para revivir la dicha
¡la dicha que despreciaste un día!
No eres el mismo, ni yo soy la misma
ya de cansancio se intristicieron mis pupilas,
tu tez dorada ya no es como cuando te amaba
es simplemente la piel de un ave desolada.
tu tez dorada ya no es como cuando te amaba
es simplemente la piel de un ave desolada.
En suspiro se marchó la vida
dejando soledades ya marchitas,
¡yo te escribí que si volvías un día,
volvieras pronto! y... que si no lo hacías,
cuando volvieras...¡ya sólo encontrarías las ruinas!
¡yo te escribí que si volvías un día,
volvieras pronto! y... que si no lo hacías,
cuando volvieras...¡ya sólo encontrarías las ruinas!
Prudencia Arenas
Coral