antonio palacios ferriño
Poeta recién llegado
El tiempo en frío, que congela lentamente tu sonrisa.
Como el alba que captura, apresuradamente un beso.
Una tormenta de obstáculos, y un camino sin acceso.
Y que te robe celosamente tu aroma la malvada brisa.
Recuerdo que poco a poco se convierte a circundante.
La canción que siempre esta presente en cada melodía.
Una Visión clara que se hace ver de noche como de día.
La cama se vuelve tormento sin calor y sin un amante.
Pronto del fuego quedo la ceniza del amor, el Aprecio.
Y fue quedando finalmente en el vacío un gran desamor.
El reloj al final de la jornada, solamente ya no caminó.
En migajas, el cariño, el amor, quedo en un Desprecio.
solo fue quedando en nuestra voz una especie de clamor.
Un lamento profundo y lento que con lo nuestro fulminó.
Como el alba que captura, apresuradamente un beso.
Una tormenta de obstáculos, y un camino sin acceso.
Y que te robe celosamente tu aroma la malvada brisa.
Recuerdo que poco a poco se convierte a circundante.
La canción que siempre esta presente en cada melodía.
Una Visión clara que se hace ver de noche como de día.
La cama se vuelve tormento sin calor y sin un amante.
Pronto del fuego quedo la ceniza del amor, el Aprecio.
Y fue quedando finalmente en el vacío un gran desamor.
El reloj al final de la jornada, solamente ya no caminó.
En migajas, el cariño, el amor, quedo en un Desprecio.
solo fue quedando en nuestra voz una especie de clamor.
Un lamento profundo y lento que con lo nuestro fulminó.