Marla
Poeta fiel al portal
Lo intentaré de nuevo, doctor. Es sencillo:
1. Desmenuzo un relámpago.
2. Lo aplasto con las vértebras del silencio.
3. Me repito cien veces: son solo nueve ninfas proscritas; nueve dedos de arena.
4. Nueve dedos de arena no pueden disparar una bala de abril.
5. Una bala de abril jamás asesinaría esta sombra oceánica.
Es tan simple, tan fácil:
Creí que un pájaro de plata hablaba el mismo idioma que mi sangre.
Ahora lo sé con certeza: era solo una bala de abril descorchando una botella de espuma en mi conciencia.
1. Desmenuzo un relámpago.
2. Lo aplasto con las vértebras del silencio.
3. Me repito cien veces: son solo nueve ninfas proscritas; nueve dedos de arena.
4. Nueve dedos de arena no pueden disparar una bala de abril.
5. Una bala de abril jamás asesinaría esta sombra oceánica.
Es tan simple, tan fácil:
- Las palabras son globos de aire excitados por el viento.
- Los globos huelen a infancia, y se nos quiebran a menudo entre las manos.
- El olor de la infancia es un cántaro roto que acuna la memoria.
- La memoria huele a infancia y a tumba; a ciclón, a ternura; su perfume lleva dientes y garras.
- Los palabras pueden ser dulces garras, dentelladas de miel espoleadas por un viento de fuego.
Creí que un pájaro de plata hablaba el mismo idioma que mi sangre.
Ahora lo sé con certeza: era solo una bala de abril descorchando una botella de espuma en mi conciencia.
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