Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Una botella en el mar
De una lejana distancia como distante es la vida
una botella perdida llegó a la orilla del mar.
Una muchacha sentada acariciando la arena
con su mirada serena miraba hacia ese lugar.
Tomó la botella entonces , saco el corcho despacito
encontró un bollo chiquito que apenas pudo estirar.
Entre sales y manchones se leían las palabras
volveré cuando la calma retorne a nuestro lugar.
Ella entonces recordó que también había esperado
tanto tiempo en el pasado a ese que iba a volver.
Pensó en aquella muchacha que tal vez con ilusión
en vano esperó el regreso de aquel que nunca volvió.
Las lágrimas le corrieron enrojeciendo su rostro,
porque allí vino de pronto el recuerdo de su amor.
Ese que cada mañana la llenaba de caricias
hasta que dio la noticia que sola la iba a dejar.
Pensó allí en ese momento quien seria el que mandaba
aquella carta estrujada hacia un punto sin final.
¿Cuál habrá sido el sentido de poner en la botella
aquella promesa bella sin saber si iba a cumplir?
¿La leería un ser extraño que no seria su amada
que allí solita esperaba el regreso de su amor?
Tal vez el necesitaba que alguien guarde su promesa
púes tenia la certeza que algún día ha de volver.
Mary Mura
De una lejana distancia como distante es la vida
una botella perdida llegó a la orilla del mar.
Una muchacha sentada acariciando la arena
con su mirada serena miraba hacia ese lugar.
Tomó la botella entonces , saco el corcho despacito
encontró un bollo chiquito que apenas pudo estirar.
Entre sales y manchones se leían las palabras
volveré cuando la calma retorne a nuestro lugar.
Ella entonces recordó que también había esperado
tanto tiempo en el pasado a ese que iba a volver.
Pensó en aquella muchacha que tal vez con ilusión
en vano esperó el regreso de aquel que nunca volvió.
Las lágrimas le corrieron enrojeciendo su rostro,
porque allí vino de pronto el recuerdo de su amor.
Ese que cada mañana la llenaba de caricias
hasta que dio la noticia que sola la iba a dejar.
Pensó allí en ese momento quien seria el que mandaba
aquella carta estrujada hacia un punto sin final.
¿Cuál habrá sido el sentido de poner en la botella
aquella promesa bella sin saber si iba a cumplir?
¿La leería un ser extraño que no seria su amada
que allí solita esperaba el regreso de su amor?
Tal vez el necesitaba que alguien guarde su promesa
púes tenia la certeza que algún día ha de volver.
Mary Mura