Quien puede asegurarme las horas venideras.
Me asomo a la barandilla de la terraza,
En el hueco del techo que da a la cocina
Y el resto es buen pasar
Mi cuerpo tendido sobre el negro mármol
Mi cuerpo como una bomba hidráulica
Bombeando las últimas gotas de sangre
Y mi padre que apoya mi cabeza en su palma
Mientras llora hijito mío y mis cabellos
Que se enredan a sus dedos para que nunca deje
De acariciarme. Porque solo los tipos duros
Son capaces de una ternura tal.
Luego vendrán las conjeturas,
Que si había estado bebiendo,
O si me confié y me asome demasiado
Y ya se sabe, la cabeza pesa más que el cuerpo
En fin que si esto que si aquello.
Pero lo cierto es que si dios me preguntara
Tampoco yo sabría responderle con certeza.
Una caricia de papá sería mi única respuesta.
El resto es buen pasar
Me asomo a la barandilla de la terraza,
En el hueco del techo que da a la cocina
Y el resto es buen pasar
Mi cuerpo tendido sobre el negro mármol
Mi cuerpo como una bomba hidráulica
Bombeando las últimas gotas de sangre
Y mi padre que apoya mi cabeza en su palma
Mientras llora hijito mío y mis cabellos
Que se enredan a sus dedos para que nunca deje
De acariciarme. Porque solo los tipos duros
Son capaces de una ternura tal.
Luego vendrán las conjeturas,
Que si había estado bebiendo,
O si me confié y me asome demasiado
Y ya se sabe, la cabeza pesa más que el cuerpo
En fin que si esto que si aquello.
Pero lo cierto es que si dios me preguntara
Tampoco yo sabría responderle con certeza.
Una caricia de papá sería mi única respuesta.
El resto es buen pasar