luis mantilla
Poeta recién llegado
Un trocito de papel
desde el cielo cayó,
curiosas golondrinas
escoltan su caída;
por un bello presentimiento
y a un compás sublime
danzan .
baladas de amor;
bueno es el fundamento,
alegres, coquetas, radiantes las aves
cuidan, aquel recado divino.
A mis pies cayó,
orlada de nostalgia
ribeteada de melancolía;
papelito de amor,
estatuto que desde el cielo
por un motivo bajo.
Lagrimillas del recuerdo,
sollocito de esperanza
compadece mi ocurrir,
rubricada por mi padre
descifro encandilado,
aquel ingenuo papel:
Mi hijo querido
consuelito de papá,
no llores mi partida,
no lamentes mi muerte;
retribuye al Señor,
arrodíllate ante María
¡Cuánto apetecía esta vida!
Ya no mendigues por mí,
ya no invoques por mi paz,
implora por los tuyos,
¡Reclama por mamá!
Hallé lo que buscaba,
llegué a la temperatura afanada,
para una misión solemne
el Señor me aguardaba.
Fue penoso el preludio,
¡Sí, muy penoso!,
mas aun
atribulado el recuerdo;
extrañaba tanto
nuestra risueña compañía,
los tragos y el canto
el piano cantinero
y tu acertada melodía,
En un mar de congoja viví
al verte,
golpeado y abatido
por mí,
musité a mi Señor,
por tu alivio le pedí,
cuan satisfecho estuve
cuando éste .
por fin llegó a ti.
El lapso y el superior
nos dio sumisión,
el tiempo y el Señor
nos devolvió el amor.
Perdón mi negrito
por mi repentina partida,
no hubo circunstancia siquiera
para nuestra última despedida.
Al interpretar estas líneas,
no broten lágrimas,
ni pidas perdón,
alégrate por mi,
reconoce a nuestro Señor,
reza por los demás
porque en mi,
el odio, la maldad y la muerte
¡Nunca Jamás!
Volver a escribirte
ya nunca podré,
deseo ansioso tu llegada;
en el cielo.......esperaré.
Tu papá
RODO
LUIS MANTILLA (LUMAN)
desde el cielo cayó,
curiosas golondrinas
escoltan su caída;
por un bello presentimiento
y a un compás sublime
danzan .
baladas de amor;
bueno es el fundamento,
alegres, coquetas, radiantes las aves
cuidan, aquel recado divino.
A mis pies cayó,
orlada de nostalgia
ribeteada de melancolía;
papelito de amor,
estatuto que desde el cielo
por un motivo bajo.
Lagrimillas del recuerdo,
sollocito de esperanza
compadece mi ocurrir,
rubricada por mi padre
descifro encandilado,
aquel ingenuo papel:
Mi hijo querido
consuelito de papá,
no llores mi partida,
no lamentes mi muerte;
retribuye al Señor,
arrodíllate ante María
¡Cuánto apetecía esta vida!
Ya no mendigues por mí,
ya no invoques por mi paz,
implora por los tuyos,
¡Reclama por mamá!
Hallé lo que buscaba,
llegué a la temperatura afanada,
para una misión solemne
el Señor me aguardaba.
Fue penoso el preludio,
¡Sí, muy penoso!,
mas aun
atribulado el recuerdo;
extrañaba tanto
nuestra risueña compañía,
los tragos y el canto
el piano cantinero
y tu acertada melodía,
En un mar de congoja viví
al verte,
golpeado y abatido
por mí,
musité a mi Señor,
por tu alivio le pedí,
cuan satisfecho estuve
cuando éste .
por fin llegó a ti.
El lapso y el superior
nos dio sumisión,
el tiempo y el Señor
nos devolvió el amor.
Perdón mi negrito
por mi repentina partida,
no hubo circunstancia siquiera
para nuestra última despedida.
Al interpretar estas líneas,
no broten lágrimas,
ni pidas perdón,
alégrate por mi,
reconoce a nuestro Señor,
reza por los demás
porque en mi,
el odio, la maldad y la muerte
¡Nunca Jamás!
Volver a escribirte
ya nunca podré,
deseo ansioso tu llegada;
en el cielo.......esperaré.
Tu papá
RODO
LUIS MANTILLA (LUMAN)