vivianina9
Poeta recién llegado
Tras espejos y cristales rotos
Tras la sombra del dolor que se padeció una vez
Tras la agonía de volver a recordar
Tras las lágrimas de tristeza caídas
Y lo oculto, esotérico que recorre por las venas de una experiencia
Tras los ojos necios que se niegan a mirar mas allá de la nariz
Allí estuve yo
De silencios sepulcrales y miradas vacías
Palabras descaradas y orgullos heridos
Tras las batallas y las guerras mostrándose no ser lo mismo
Tras un crescendo de notas en mi menor
Tras poemas destrozados y olvidados
En una muñeca de porcelana rota
Tras la mentira y el golpe físico
En los años perdidos y la depresión vacía
Allí estuve yo
No es un sí; sí es un no
No encontré una diferencia
Por lo tanto busque un me da igual
Y sin tanto atrevimiento te ignore
Mientras dabas gritos ahogados y crudos tras la puerta
Rasguñaste la madera como bestia torturada
E intentaste desesperadamente estar en otro lugar
Tras la llave oculta de la luz
Tras su correr debajo de los suelos por una alcantarilla
Allí estuve yo
Me abrí las venas y derrame sangre negra
No agonice y mis heridas no cicatrizaron
No tuve algún minuto de muerte y tampoco viví
No sentí y no anestesié nada
Y aun así tengo el descaro de
Hablar con el pensamiento y mostrar desesperanza
No diré que lo siento porque no es así
Tras la ausencia del perdón y la piedad
Tras un crudo nada de nada,
Allí estuve yo
El ángel caído.
Tras la sombra del dolor que se padeció una vez
Tras la agonía de volver a recordar
Tras las lágrimas de tristeza caídas
Y lo oculto, esotérico que recorre por las venas de una experiencia
Tras los ojos necios que se niegan a mirar mas allá de la nariz
Allí estuve yo
De silencios sepulcrales y miradas vacías
Palabras descaradas y orgullos heridos
Tras las batallas y las guerras mostrándose no ser lo mismo
Tras un crescendo de notas en mi menor
Tras poemas destrozados y olvidados
En una muñeca de porcelana rota
Tras la mentira y el golpe físico
En los años perdidos y la depresión vacía
Allí estuve yo
No es un sí; sí es un no
No encontré una diferencia
Por lo tanto busque un me da igual
Y sin tanto atrevimiento te ignore
Mientras dabas gritos ahogados y crudos tras la puerta
Rasguñaste la madera como bestia torturada
E intentaste desesperadamente estar en otro lugar
Tras la llave oculta de la luz
Tras su correr debajo de los suelos por una alcantarilla
Allí estuve yo
Me abrí las venas y derrame sangre negra
No agonice y mis heridas no cicatrizaron
No tuve algún minuto de muerte y tampoco viví
No sentí y no anestesié nada
Y aun así tengo el descaro de
Hablar con el pensamiento y mostrar desesperanza
No diré que lo siento porque no es así
Tras la ausencia del perdón y la piedad
Tras un crudo nada de nada,
Allí estuve yo
El ángel caído.
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