Martín Enrico
Poeta recién llegado
Estoy con el amor en lista de espera,
entre metáforas de seda y soledad,
estoy planeando encuentros en la mente,
escribiendo palabras mudas y ansiedad.
Estoy desde hace poco tan distante
aunque me avisan nunca veo al viento venir,
y le doy mi más sentido pésame al instante
que pasé contigo antes (antes de irme a morir).
He vuelto a cometer una cordura,
guardando una caricia en un cajón de precaución,
fingiendo que no tiemblo si tu figura
pisa sin previo aviso el umbral de mi corazón.
Quisiera que los gritos que hoy pronuncio,
de mis labios algún día puedan llegar a salir,
que algún sabio me amoneste si renuncio
a pensar en ti mañana, a enfrentar el porvenir.
Una estrella negligente lo ha divulgado
sin pensar, le ha contado a mi presente lo
que ayer quise callar, las confesiones de amor
ciego que por ti vuelven a ver, las trincheras
contra el miedo, el futuro por nacer.
Y conjuro mis temores bajo un cielo
de algodón, a la espera de las respuestas
que quizás me quieras dar. Hoy arriesgo
en tu ruleta un cúmulo de inspiración,
hace tiempo que mi alma se ha perdido
en tu mirar.
entre metáforas de seda y soledad,
estoy planeando encuentros en la mente,
escribiendo palabras mudas y ansiedad.
Estoy desde hace poco tan distante
aunque me avisan nunca veo al viento venir,
y le doy mi más sentido pésame al instante
que pasé contigo antes (antes de irme a morir).
He vuelto a cometer una cordura,
guardando una caricia en un cajón de precaución,
fingiendo que no tiemblo si tu figura
pisa sin previo aviso el umbral de mi corazón.
Quisiera que los gritos que hoy pronuncio,
de mis labios algún día puedan llegar a salir,
que algún sabio me amoneste si renuncio
a pensar en ti mañana, a enfrentar el porvenir.
Una estrella negligente lo ha divulgado
sin pensar, le ha contado a mi presente lo
que ayer quise callar, las confesiones de amor
ciego que por ti vuelven a ver, las trincheras
contra el miedo, el futuro por nacer.
Y conjuro mis temores bajo un cielo
de algodón, a la espera de las respuestas
que quizás me quieras dar. Hoy arriesgo
en tu ruleta un cúmulo de inspiración,
hace tiempo que mi alma se ha perdido
en tu mirar.