Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bastaba una palabra, un gesto,
Y sus ojos se abrieron
Como dos gotas al mar
Para darse cuenta que estaba
Frente a un buen amor,
Un amor que era capaz de enamorarse de él.
Y sus besos le enseñaron el amor
Un amor que no necesitaba explicaciones,
Porque se sentía tan real
Que no hubo nada que explicar,
Salvo la novedad,
De que una mujer tan bella se hubiera fijado en él.
Pero no importaba, porque ella estaba allí
Y entendió que ella era su amor,
Y que en su mundo con ella todo era mejor,
Y sintió que todo era un sueño hermoso
Pero no quiso animarse a despertar
Porque en su caso era mejor estar dormido,
Porque estaba con ella.
Y se dio cuenta
De que nunca había conocido a una mujer
Porque una mujer, es ella,
Después de todo, hay pocas mujeres en el mundo
Que te hagan sentir el amor, en un segundo,
Después de todo hay pocas cosas que se comparan
A conseguir un buen amor,
Es más, no hay nada que se compare
A conseguir un buen amor.
Y qué importaba que sólo fuera un sueño
La buscaría toda su vida hasta hallarla,
Y decirle que ella era su sueño de un buen amor,
Que ya conocía el sabor de sus labios
Que ya sabía cómo era su piel,
Que sus dedos tenían marcado un mapa
Donde la tinta era su sudor
Y que todo estaba bien.
Que su lengua aún recordaba su nombre
Que sus ojos habían recorrido su cuerpo,
Y que aquella noche cuando el amor se hizo deseo
Hicieron un juramento para volverse a ver.
Y la encontró,
Pero ella ya tenía otro amor,
Ya estaba en los brazos de otro hombre
Y nunca le habló,
Pero siguió pensando en ella
En la noche en que la cubrió de besos,
En la noche en que el amor se llamó deseo
Y aprendió a amarla más
Porque después de todo,
Ella era su sueño.
Y sus ojos se abrieron
Como dos gotas al mar
Para darse cuenta que estaba
Frente a un buen amor,
Un amor que era capaz de enamorarse de él.
Y sus besos le enseñaron el amor
Un amor que no necesitaba explicaciones,
Porque se sentía tan real
Que no hubo nada que explicar,
Salvo la novedad,
De que una mujer tan bella se hubiera fijado en él.
Pero no importaba, porque ella estaba allí
Y entendió que ella era su amor,
Y que en su mundo con ella todo era mejor,
Y sintió que todo era un sueño hermoso
Pero no quiso animarse a despertar
Porque en su caso era mejor estar dormido,
Porque estaba con ella.
Y se dio cuenta
De que nunca había conocido a una mujer
Porque una mujer, es ella,
Después de todo, hay pocas mujeres en el mundo
Que te hagan sentir el amor, en un segundo,
Después de todo hay pocas cosas que se comparan
A conseguir un buen amor,
Es más, no hay nada que se compare
A conseguir un buen amor.
Y qué importaba que sólo fuera un sueño
La buscaría toda su vida hasta hallarla,
Y decirle que ella era su sueño de un buen amor,
Que ya conocía el sabor de sus labios
Que ya sabía cómo era su piel,
Que sus dedos tenían marcado un mapa
Donde la tinta era su sudor
Y que todo estaba bien.
Que su lengua aún recordaba su nombre
Que sus ojos habían recorrido su cuerpo,
Y que aquella noche cuando el amor se hizo deseo
Hicieron un juramento para volverse a ver.
Y la encontró,
Pero ella ya tenía otro amor,
Ya estaba en los brazos de otro hombre
Y nunca le habló,
Pero siguió pensando en ella
En la noche en que la cubrió de besos,
En la noche en que el amor se llamó deseo
Y aprendió a amarla más
Porque después de todo,
Ella era su sueño.
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