Señora: No ha sido mi intenciòn, lo siento.
Es que a veces el viento
nos trae un aroma aventurero
que nos llena de audacia el pensamiento;
y el corazòn ensaya un amor marinero.
Y no es por la ocasiòn...Presiento
(ilusiòn del momento),
que aquellos ojos negros prisioneros
que comprendieron lo que en mi alma siento,
me quisieron hablar y no pudieron.
Y ahora; voy a evitar un nuevo encuentro,
puès la llevo conmigo, afuera y dentro,
como luz en diamante, como perla en el mar.
Porque al verla Señora frente a mì nuevamente,
todo el amor que guarda este amor imprudente,
florecerà a sus planta con pètalos de azahar!
Es que a veces el viento
nos trae un aroma aventurero
que nos llena de audacia el pensamiento;
y el corazòn ensaya un amor marinero.
Y no es por la ocasiòn...Presiento
(ilusiòn del momento),
que aquellos ojos negros prisioneros
que comprendieron lo que en mi alma siento,
me quisieron hablar y no pudieron.
Y ahora; voy a evitar un nuevo encuentro,
puès la llevo conmigo, afuera y dentro,
como luz en diamante, como perla en el mar.
Porque al verla Señora frente a mì nuevamente,
todo el amor que guarda este amor imprudente,
florecerà a sus planta con pètalos de azahar!