Tu mano recorriendo mi espalda,
un escalofrio invadiéndome poco a poco,
me obligan a voltear y buscar
las ganas de devorar tus labios.
Tus ojos con esa mirada tierna,
escondiendo la pasión cercana,
me avisan que este preparado
para contener los latidos del corazón.
Tu silueta perfecta,
me invita a fundirnos en un abrazo,
sintiendo la suavidad de tu pecho
y la perfección de tu piel.
Tu espalda en el "va y ven"
causado por cada uno de mis besos
se entrega lentamente
con la fuerza de tu amor.
Tus blancas vestiduras,
se apartan de tu cuerpo,
sabiendo que en este momento,
no tienen más que hacer.
Un respiro profundo,
un largo parpadeo,
el sudor de los cuerpos,
se repiten cada vez.
Abrazado por tus piernas,
nuevamente siento tu pasión,
sonries diciendo un te amo,
que guardo por siempre en mí.
Ahora despierto
con el sabor de tu boca aún en mis labios,
y mis ganas de volver a escuchar que me amas
pero tú no estás a mi lado.
Lourdes, te amo.
un escalofrio invadiéndome poco a poco,
me obligan a voltear y buscar
las ganas de devorar tus labios.
Tus ojos con esa mirada tierna,
escondiendo la pasión cercana,
me avisan que este preparado
para contener los latidos del corazón.
Tu silueta perfecta,
me invita a fundirnos en un abrazo,
sintiendo la suavidad de tu pecho
y la perfección de tu piel.
Tu espalda en el "va y ven"
causado por cada uno de mis besos
se entrega lentamente
con la fuerza de tu amor.
Tus blancas vestiduras,
se apartan de tu cuerpo,
sabiendo que en este momento,
no tienen más que hacer.
Un respiro profundo,
un largo parpadeo,
el sudor de los cuerpos,
se repiten cada vez.
Abrazado por tus piernas,
nuevamente siento tu pasión,
sonries diciendo un te amo,
que guardo por siempre en mí.
Ahora despierto
con el sabor de tu boca aún en mis labios,
y mis ganas de volver a escuchar que me amas
pero tú no estás a mi lado.
Lourdes, te amo.