***QueeN Ginevra***
Poeta adicto al portal
Una esperanza dormida.
En veces sólo escapar quisiera,
salir corriendo hacía un bosque;
donde nadie por mi preguntara
y el viento puro mi cuerpo toque.
De las esperanzas que vivían en mí,
no quedan hoy más que algo difuso;
escrito en una hoja del existí,
en un sueño interminable y confuso.
Mi pena hoy no es mucho mayor,
a la pena de un amante sin un amor;
pero mi alma está tan sola y sin color,
que la luz produce un efecto refractor.
Mi alma es el profundo lago donde ahogo,
todos los versos que jamás te he contado;
dónde las sirenas claman sin su ego
por mirar tu ser en mi riviera sentado.
Mis lágrimas no son hoy más inmensas
que el agua que tus sonrisas hermosas
dejan en mí tan crueles y bondadosas,
sobre mis venas dolientes y sonrosadas.
Tú no eras mi esperanza pero sí mi vida.
Tú no eras un recuerdo pero si la tinta;
y ahora no soy verso ni palabra nítida;
soy sólo la más triste esperanza dormida.
En veces sólo escapar quisiera,
salir corriendo hacía un bosque;
donde nadie por mi preguntara
y el viento puro mi cuerpo toque.
De las esperanzas que vivían en mí,
no quedan hoy más que algo difuso;
escrito en una hoja del existí,
en un sueño interminable y confuso.
Mi pena hoy no es mucho mayor,
a la pena de un amante sin un amor;
pero mi alma está tan sola y sin color,
que la luz produce un efecto refractor.
Mi alma es el profundo lago donde ahogo,
todos los versos que jamás te he contado;
dónde las sirenas claman sin su ego
por mirar tu ser en mi riviera sentado.
Mis lágrimas no son hoy más inmensas
que el agua que tus sonrisas hermosas
dejan en mí tan crueles y bondadosas,
sobre mis venas dolientes y sonrosadas.
Tú no eras mi esperanza pero sí mi vida.
Tú no eras un recuerdo pero si la tinta;
y ahora no soy verso ni palabra nítida;
soy sólo la más triste esperanza dormida.