German Hernandez
Poeta recién llegado
Unos ojos coquetos
abrazan la oscuridad de mi alma
cuando muy suavemente
se le formaba una luna en su rostro
una estrella, una constelación.
Pensativa estaba ella
sentada en el abismo de una silla
del cual cabalgaban sus sueños de niña
y con un lápiz en la mano
ella dibujaba esperanzas en el cielo.
Sus brazos tocaban su vientre
esperando el amor de su vida
con un cabello largo lleno de hojas de primavera
donde un otoño no ha pasado ni pasara
donde el invierno no tiene espacio.
Porque en su corazón hay un sitio
para un verdadero hombre que la quiera
y yo te quiero.
abrazan la oscuridad de mi alma
cuando muy suavemente
se le formaba una luna en su rostro
una estrella, una constelación.
Pensativa estaba ella
sentada en el abismo de una silla
del cual cabalgaban sus sueños de niña
y con un lápiz en la mano
ella dibujaba esperanzas en el cielo.
Sus brazos tocaban su vientre
esperando el amor de su vida
con un cabello largo lleno de hojas de primavera
donde un otoño no ha pasado ni pasara
donde el invierno no tiene espacio.
Porque en su corazón hay un sitio
para un verdadero hombre que la quiera
y yo te quiero.