Piliveryblue
Poeta adicto al portal
Desde niña, escribir me gustaba, es lo que quería,
y lo hacía con mis pensamientos,
ilusiones, la vida cotidiana y fantasías,
me quedaban bien, se tornaban en dulces versos.
¡Ah! Me encantaba dibujar y pintaba,
era diestra con el pincel sobre mis lienzos,
todo con amor y cuidados los colgaba y los guardaba,
en un cajón de cartón y listones, por mí hecho.
¡Ah! Qué hermoso mundo el mío, que dicha,
sobre versos, dibujos, pintura y canciones,
después de mis obligaciones, era ahí donde me escondía.
era un verdadero arco iris de fantasía e ilusiones.
Sucedió un día mientras me casaba,
al regresar ya nada de mi mundo se encontraba,
todo lo botaron, como si se botara tierra en la nada,
haciendo añicos mi mundo, mi entera fachada.
¡Qué maldición me espera? ¿Cuál me aguardaba?
a nadie mis ilusiones le importaban,
nada de lo que hice lo apreciaban,
hasta de mi mundo y de mi alma me apartaban.
Seguí escribiendo a escondidas,
dibujar, ya no tenía el tiempo,
más obligaciones me requerían,
todo fue monotonía como un mal cuento.
Hice de papeles figuras artesanales,
canastos, portarretratos y animales,
pero cada vez se me hacía más pesado
para todos era como si cometiese algún pecado.
Entonces dime cómo quieres que actúe,
reclamas que no tengo conciencia, que no hago caso,
que te huyo, que te ignoro, que en vez de sangre,
corre por mis venas arena o cochambre.
Con gusto hago mis deberes y obligaciones,
es solo una continuidad de quehaceres,
¡Qué más quieres que diga! Eso no es vida,
que desde muy joven, solo soy una flor marchita.
Una flor marchita, que escondo en mis raíces
infinidad de versos, pintura y canciones,
en microscópicas partículas.
Piliveryblue
y lo hacía con mis pensamientos,
ilusiones, la vida cotidiana y fantasías,
me quedaban bien, se tornaban en dulces versos.
¡Ah! Me encantaba dibujar y pintaba,
era diestra con el pincel sobre mis lienzos,
todo con amor y cuidados los colgaba y los guardaba,
en un cajón de cartón y listones, por mí hecho.
¡Ah! Qué hermoso mundo el mío, que dicha,
sobre versos, dibujos, pintura y canciones,
después de mis obligaciones, era ahí donde me escondía.
era un verdadero arco iris de fantasía e ilusiones.
Sucedió un día mientras me casaba,
al regresar ya nada de mi mundo se encontraba,
todo lo botaron, como si se botara tierra en la nada,
haciendo añicos mi mundo, mi entera fachada.
¡Qué maldición me espera? ¿Cuál me aguardaba?
a nadie mis ilusiones le importaban,
nada de lo que hice lo apreciaban,
hasta de mi mundo y de mi alma me apartaban.
Seguí escribiendo a escondidas,
dibujar, ya no tenía el tiempo,
más obligaciones me requerían,
todo fue monotonía como un mal cuento.
Hice de papeles figuras artesanales,
canastos, portarretratos y animales,
pero cada vez se me hacía más pesado
para todos era como si cometiese algún pecado.
Entonces dime cómo quieres que actúe,
reclamas que no tengo conciencia, que no hago caso,
que te huyo, que te ignoro, que en vez de sangre,
corre por mis venas arena o cochambre.
Con gusto hago mis deberes y obligaciones,
es solo una continuidad de quehaceres,
¡Qué más quieres que diga! Eso no es vida,
que desde muy joven, solo soy una flor marchita.
Una flor marchita, que escondo en mis raíces
infinidad de versos, pintura y canciones,
en microscópicas partículas.
Piliveryblue