alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Con la mirada triste y perdida
escuchando la tierra al caer
sobre la tumba de su amada
de aquella que fue su mujer
Dos lágrimas descendían lentamente
rodando hasta el suelo ir a caer
estaba solo en aquel triste atardecer
mirando el ataúd como un demente
Una flor en su mano temblorosa llevaba
que depositó en la tumba de su amada
luego tristemente de allí se alejaba
mientras su alma en silencio lloraba
escuchando la tierra al caer
sobre la tumba de su amada
de aquella que fue su mujer
Dos lágrimas descendían lentamente
rodando hasta el suelo ir a caer
estaba solo en aquel triste atardecer
mirando el ataúd como un demente
Una flor en su mano temblorosa llevaba
que depositó en la tumba de su amada
luego tristemente de allí se alejaba
mientras su alma en silencio lloraba