Poeta_solitario07
Poeta recién llegado
Hoy quise ver como era una tarde, cuando no se puede salir a visitar, hablar, ver a las personas en su diario vivir,
Pensé que podría encontrarte, poder ver tu rostro angelical y así pudiéramos hablar.
Soñaba que podrías iluminar hoy mi existencia que con tu candidez y bondad pudieras ayudarme a reponer energías para seguir en mi diaria lucha.
Siento que hoy volé demasiado cerca del sol de la realidad pues fue todo distinto: a lo lejos pude divisarte, mi corazón acelero su marca y la alegría invadía cada parte de mi ser.
Pero todo cambio rápido y con una simple acción: la indiferencia transmitías. Allí acabo la felicidad y la dicha, la oportunidad de poder reunirnos y, en ese momento, poder estar juntos y reponer el tiempo en que no estuvimos juntos.
Solo pude mirarte, hablar contigo tratando de que me respondieras con algo de amor en tu sonido de voz, con una señal de que también has querido poder verme en este día.
Mas, nada de eso ocurrió en ti y aun se podía sentir que seguías fría y dura como el acero; y mi corazón solo podía hacerse un pequeño puño de incertidumbre y tristeza.
Creo que hoy no querías hablar, que no te sentías bien, que simplemente... no deseabas verme pero no sé la razón y ahora debo de esperar a volver a verte.
Ahora, que te fuiste y yo tuve que partir, no hay mas alegría en mi ser como antes,
Mi corazón volvió a su lento caminar y debo de afrontar este día sin algún detalle que me recuerde lo bello del amor y lo dichoso que es vivir.
Además, vuelvo con una incógnita en mi mente que me ira atormentando al paso de las horas, los minutos; cada respirar, cada latido de mi corazón y cada meditación que haga.
Podré imaginar varias causas, varias razones para que hayas puesto ante mí, esa pantalla de fría indiferencia que nunca habías usado en el pasado.
Por ahora, volveré a mi rutina, a las labores que me han encomendado y que debo de seguir con rectitud aunque lo sucedido seguirá vivo hoy.
A TI, QUE PUSISTE ESA FRIA INDIFERENCIA TE DIGO: GRACIAS POR ESA IMAGEN DEL MUNDO QUE ME DISTE, Y GRACIAS POR EL VENENO.
Pensé que podría encontrarte, poder ver tu rostro angelical y así pudiéramos hablar.
Soñaba que podrías iluminar hoy mi existencia que con tu candidez y bondad pudieras ayudarme a reponer energías para seguir en mi diaria lucha.
Siento que hoy volé demasiado cerca del sol de la realidad pues fue todo distinto: a lo lejos pude divisarte, mi corazón acelero su marca y la alegría invadía cada parte de mi ser.
Pero todo cambio rápido y con una simple acción: la indiferencia transmitías. Allí acabo la felicidad y la dicha, la oportunidad de poder reunirnos y, en ese momento, poder estar juntos y reponer el tiempo en que no estuvimos juntos.
Solo pude mirarte, hablar contigo tratando de que me respondieras con algo de amor en tu sonido de voz, con una señal de que también has querido poder verme en este día.
Mas, nada de eso ocurrió en ti y aun se podía sentir que seguías fría y dura como el acero; y mi corazón solo podía hacerse un pequeño puño de incertidumbre y tristeza.
Creo que hoy no querías hablar, que no te sentías bien, que simplemente... no deseabas verme pero no sé la razón y ahora debo de esperar a volver a verte.
Ahora, que te fuiste y yo tuve que partir, no hay mas alegría en mi ser como antes,
Mi corazón volvió a su lento caminar y debo de afrontar este día sin algún detalle que me recuerde lo bello del amor y lo dichoso que es vivir.
Además, vuelvo con una incógnita en mi mente que me ira atormentando al paso de las horas, los minutos; cada respirar, cada latido de mi corazón y cada meditación que haga.
Podré imaginar varias causas, varias razones para que hayas puesto ante mí, esa pantalla de fría indiferencia que nunca habías usado en el pasado.
Por ahora, volveré a mi rutina, a las labores que me han encomendado y que debo de seguir con rectitud aunque lo sucedido seguirá vivo hoy.
A TI, QUE PUSISTE ESA FRIA INDIFERENCIA TE DIGO: GRACIAS POR ESA IMAGEN DEL MUNDO QUE ME DISTE, Y GRACIAS POR EL VENENO.