Eduardo Morguenstern
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una gota de rocío...
Una gota de rocío
brillaba su magia cristalina
en el pétalo magenta
de aquella tierna rosa,
y llamó a mi inspiración
que fascinado me acerqué
con el cuidado de un cartujo
y al mirarla con unción
ví, azorado, reflejado en ella
tu rostro de ángel
con la prístina belleza
de la mejor aurora...
y despertó en mi corazón
-en tan temprana hora-
ese ímpetu vital que nos empuja
a pintar los portentos en estrofas...
(los misterios más profundos de la vida
en ocasiones nos convocan
desde el mínimo brillo de una gota
que nos sonríe en el pétalo de una rosa...)
Eduardo Morguenstern
27 de junio de 2008
Una gota de rocío
brillaba su magia cristalina
en el pétalo magenta
de aquella tierna rosa,
y llamó a mi inspiración
que fascinado me acerqué
con el cuidado de un cartujo
y al mirarla con unción
ví, azorado, reflejado en ella
tu rostro de ángel
con la prístina belleza
de la mejor aurora...
y despertó en mi corazón
-en tan temprana hora-
ese ímpetu vital que nos empuja
a pintar los portentos en estrofas...
(los misterios más profundos de la vida
en ocasiones nos convocan
desde el mínimo brillo de una gota
que nos sonríe en el pétalo de una rosa...)
Eduardo Morguenstern
27 de junio de 2008
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