Una guitarra

dark-maiden

Poeta fiel al portal
Una guitarra encandilaba mi alma, mientras tu voz me obligaba a que no despertara.
Renacía bajo los chillidos de tus paradisiacas cuerdas, en un lugar donde la distorsión era mi única devoción.
Olvidé mis pesares puesto que ya estaban resueltos al compás de tus cantares.
Por un instante bendije mi vida, ¿Qué sería de mi si la muerte no me reservaba estas melodías?
Mis oidos me conducían a mi más preciada ataraxia.
Era libre bajo cada movimiento, cada nota, cada acorde, mi corazón palpitaba porque sabía que era parte del paraiso que tanto añoraba.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba