jorgebelleret
Poeta fiel al portal
UNA HISTORIA POR NEGAR
Tengo toda una historia por negar,
pero de qué serviría...
Podría revolver viejos fracasos
para no sentirme tan solo.
Se necesita adelgazar la memoria,
que se vuelva un hilo fino
de nostalgias sin fuerzas,
un dolor sin dolor,
un ave de paso que no hace nidos
por no construir hogares sin pared.
Si pudiera volver a nacer,
no sé si elegiría vivir.
Prefiero hacer mutis por el foro,
que otro venga a interpretar
éste protagónico que me va grande.
Si en los borradores de mi destino,
dios hubiese escrito con buena letra
los pocos párrafos que me dedicó,
sería un dandy a prueba de Cinzanos,
el mejor entre los mejores,
el astro rey de tanto firmamento.
Pero sacudo la cabeza,
y sólo soy el que firma al pie.
Con tristezas cronológicas,
y con amores alfabéticos.
El que se sienta y escribe,
por no tener a quién besar.
El que no cambia sábanas,
si no hay manchas que lavar.
El golpe de la suerte
está sin ganas de golpear.
La vida es un mamarracho de respiro,
son puertas entreabiertas sin cerrar,
son puntos suspensivos que se hacen
más suspensivos llegando al final.
Tengo toda una historia por negar,
pero de qué serviría...
Podría revolver viejos fracasos
para no sentirme tan solo.
Se necesita adelgazar la memoria,
que se vuelva un hilo fino
de nostalgias sin fuerzas,
un dolor sin dolor,
un ave de paso que no hace nidos
por no construir hogares sin pared.
Si pudiera volver a nacer,
no sé si elegiría vivir.
Prefiero hacer mutis por el foro,
que otro venga a interpretar
éste protagónico que me va grande.
Si en los borradores de mi destino,
dios hubiese escrito con buena letra
los pocos párrafos que me dedicó,
sería un dandy a prueba de Cinzanos,
el mejor entre los mejores,
el astro rey de tanto firmamento.
Pero sacudo la cabeza,
y sólo soy el que firma al pie.
Con tristezas cronológicas,
y con amores alfabéticos.
El que se sienta y escribe,
por no tener a quién besar.
El que no cambia sábanas,
si no hay manchas que lavar.
El golpe de la suerte
está sin ganas de golpear.
La vida es un mamarracho de respiro,
son puertas entreabiertas sin cerrar,
son puntos suspensivos que se hacen
más suspensivos llegando al final.
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