manumalversación
Poeta fiel al portal
Llamé a tu cariño
sostenido en aroma de albahaca,
para espantar del limonero
el amargor de sus ramas.
Más frágiles que las raíces de un beso
fuimos espumando su savia
para aflojar nuestro ceño
con nuestro azúcar de caña.
Nunca medimos por metros
sino por peso y por ganas
porque del techo hasta el suelo
no era tanta la distancia.
Aquel amor fue destierro
en una arena de playa
donde el calor vino primero
y de seguido entró el agua.
Ya nada tuvo sentido
porque hicimos de la madrugada
un día que viene, prendido
en nuestro tacto de planta.
Todo cambió cuando vimos
por una angosta mirilla
que un mundo puede ser tan sencillo
como una fruta amarilla.
sostenido en aroma de albahaca,
para espantar del limonero
el amargor de sus ramas.
Más frágiles que las raíces de un beso
fuimos espumando su savia
para aflojar nuestro ceño
con nuestro azúcar de caña.
Nunca medimos por metros
sino por peso y por ganas
porque del techo hasta el suelo
no era tanta la distancia.
Aquel amor fue destierro
en una arena de playa
donde el calor vino primero
y de seguido entró el agua.
Ya nada tuvo sentido
porque hicimos de la madrugada
un día que viene, prendido
en nuestro tacto de planta.
Todo cambió cuando vimos
por una angosta mirilla
que un mundo puede ser tan sencillo
como una fruta amarilla.