Alfredo Daniel Lopez
Poeta recién llegado
Una historia sin final feliz
cuartetos
De blanca castidad templo sagrado
puro y virgen su cuerpo es ornamento,
de nacar sus caderas el cimiento
donde se esconde lo por Dios creado.
De pequeña una niña responsable,
virtuosa y obediente.... una princesa;
que fue creciendo en gracia y belleza
convirtiéndose en moza deseable.
Que guardó el corazón y su figura,
esperando encontrar al ser perfecto
para ella: luchador, que le de afecto,
cariño, con pasión y con locura.
Cerca de los cuarenta sin que un beso
esos labios hubiesen recibido,
ella seguía esperando en un sueño ido
a quién su boca besara travieso.
¡Y Él llegó! Ojos azules, pelo cano,
alto, atlético, guapo e inteligente,
con clase y elegancia, un ser ardiente...
una mezcla entre Lord y hombre mundano.
Con ese primer beso conquistó
el corazón, el cuerpo y muchos sueños
que ella alimentó con fuego de sus leños...
Pero era una mentira, ¡Él la olvidó!
Fue tan solo un adorno más que obtuvo,
como quien un trofeo en buena lid
consigue y bebe el fruto de su vid,
bebió de la mujer con quien estuvo.
Y para ella fue el Alpha y el Omega,
su principio y su fin... Un mal amor
que le entregó placer, le dió dolor,
dejándo su barquilla hüeca y ciega.
Violó lo más valioso que tenía,
la ilusión del amor que es verdadero
el que resiste todo como acero.
¡Hoy tiene un corazón de sangre fría!
Aunque no lo parece pues es fuerte
y no muestra flaquezas y da vida...
Ella sufre, su fe está perdida,
si le hablas del amor ella es inerte.
Su casa es su palacio y su santuario
donde olvida esos tiempos ya pasados...
pero mira otros ojos azulados
y recuerda al primero y su calvario.
¡Maldito ojos azules que rompiste
la inocencia salvaje de mi amada!
Lo demás hasta hoy es solo nada,
momentos de placer en que ella insiste.
¡Y llegué diez veranos a ti tarde!
Sudoroso, asustado y muy nervioso,
te encontré sumergida en negro pozo...
Y luché, pues no soy un ser cobarde.
Tu alma ya no arde.
¿Cómo coser un roto corazón,
si en cada trozo vive su traición?
Un beso y una flor
Alfredo Daniel Lopez
16 - 01 - 2019
cuartetos
De blanca castidad templo sagrado
puro y virgen su cuerpo es ornamento,
de nacar sus caderas el cimiento
donde se esconde lo por Dios creado.
De pequeña una niña responsable,
virtuosa y obediente.... una princesa;
que fue creciendo en gracia y belleza
convirtiéndose en moza deseable.
Que guardó el corazón y su figura,
esperando encontrar al ser perfecto
para ella: luchador, que le de afecto,
cariño, con pasión y con locura.
Cerca de los cuarenta sin que un beso
esos labios hubiesen recibido,
ella seguía esperando en un sueño ido
a quién su boca besara travieso.
¡Y Él llegó! Ojos azules, pelo cano,
alto, atlético, guapo e inteligente,
con clase y elegancia, un ser ardiente...
una mezcla entre Lord y hombre mundano.
Con ese primer beso conquistó
el corazón, el cuerpo y muchos sueños
que ella alimentó con fuego de sus leños...
Pero era una mentira, ¡Él la olvidó!
Fue tan solo un adorno más que obtuvo,
como quien un trofeo en buena lid
consigue y bebe el fruto de su vid,
bebió de la mujer con quien estuvo.
Y para ella fue el Alpha y el Omega,
su principio y su fin... Un mal amor
que le entregó placer, le dió dolor,
dejándo su barquilla hüeca y ciega.
Violó lo más valioso que tenía,
la ilusión del amor que es verdadero
el que resiste todo como acero.
¡Hoy tiene un corazón de sangre fría!
Aunque no lo parece pues es fuerte
y no muestra flaquezas y da vida...
Ella sufre, su fe está perdida,
si le hablas del amor ella es inerte.
Su casa es su palacio y su santuario
donde olvida esos tiempos ya pasados...
pero mira otros ojos azulados
y recuerda al primero y su calvario.
¡Maldito ojos azules que rompiste
la inocencia salvaje de mi amada!
Lo demás hasta hoy es solo nada,
momentos de placer en que ella insiste.
¡Y llegué diez veranos a ti tarde!
Sudoroso, asustado y muy nervioso,
te encontré sumergida en negro pozo...
Y luché, pues no soy un ser cobarde.
Tu alma ya no arde.
¿Cómo coser un roto corazón,
si en cada trozo vive su traición?
Un beso y una flor
Alfredo Daniel Lopez
16 - 01 - 2019