javier7777
Poeta recién llegado
Una historia
Corría de pequeño desde el mar
el agua retomaba bríos dando vueltas
silenciosa vorágine de infinitudes.
Yo tras luces oscuras, recorría las arenas
desde la nitidez surgió una fuente de imágenes soberbias
en el mar escondido de las sombras.
Entonces Dios regreso sumergido
de los bronces,
y mis manos escarbaron hasta el suelo el sueño de las aves.
Las grullas encauzaron su vuelo desde las rocas
Y volaron años tras años,
en un lustro desembarcaron en Oriente
y el mar se oscureció.
Las sombras de la vida perduraron
y la belleza ennegreció su traje de terciopelo.
La nada comulgo con las palabras
y el ruin gigante de la noche
se apodero de todo
Mientras el aire se poblaba de pájaros
que mordían mis entrañas
hurgando mortajas de desvelos
copie la memoria de los hombres grandes,
y regrese por la ventana de un sueño
los violines majestuosos se enfrentaron con la nocturnidad
en un teatro de rocas,
y me introduje hasta el cuello en aquellas aguas celestes
entonces el aire fascinante de la vida,
despabilo su angustia, y volvió a vivir.
Corría de pequeño desde el mar
el agua retomaba bríos dando vueltas
silenciosa vorágine de infinitudes.
Yo tras luces oscuras, recorría las arenas
desde la nitidez surgió una fuente de imágenes soberbias
en el mar escondido de las sombras.
Entonces Dios regreso sumergido
de los bronces,
y mis manos escarbaron hasta el suelo el sueño de las aves.
Las grullas encauzaron su vuelo desde las rocas
Y volaron años tras años,
en un lustro desembarcaron en Oriente
y el mar se oscureció.
Las sombras de la vida perduraron
y la belleza ennegreció su traje de terciopelo.
La nada comulgo con las palabras
y el ruin gigante de la noche
se apodero de todo
Mientras el aire se poblaba de pájaros
que mordían mis entrañas
hurgando mortajas de desvelos
copie la memoria de los hombres grandes,
y regrese por la ventana de un sueño
los violines majestuosos se enfrentaron con la nocturnidad
en un teatro de rocas,
y me introduje hasta el cuello en aquellas aguas celestes
entonces el aire fascinante de la vida,
despabilo su angustia, y volvió a vivir.