marquelo
Negrito villero
Una historia. ..
Dos humanos regados en uno
de los nidos que aún quedan
en la tierra
La caza abre su deseo
en medio
de pequeños gritos cristalinos
del río
cuyo cuerpo hace de la lágrima
un espejo
Siento que el peso de mi sueño
te hace rascar el labio
cuando duermes
finura de polvo entregado
a la posteridad de las niveas estatuas
frente por andar
arrebato de sangre
que no puede salir
por el costado de una sombra
ninguna mancha hace camino
los ojos son la única medida
que necesita el día
para su eterno despertar
fuego lanzado por los cantos
de los pájaros
amarilla presencia que le da color
a las campanas.
Te arrastra mi apariencia
de viento
mis ansias humanas de hacer
volar las cartas
mi delirio que afiebra
a las piedras de las playas
esas piedras que se lanzan
para que el tiempo no venga
para que el amor
a nuestros pies no caiga
y haga de nuestras extensiones
un ancla que nadie ve.
Dos humanos regados en uno
de los nidos que aún quedan
en la tierra
La caza abre su deseo
en medio
de pequeños gritos cristalinos
del río
cuyo cuerpo hace de la lágrima
un espejo
Siento que el peso de mi sueño
te hace rascar el labio
cuando duermes
finura de polvo entregado
a la posteridad de las niveas estatuas
frente por andar
arrebato de sangre
que no puede salir
por el costado de una sombra
ninguna mancha hace camino
los ojos son la única medida
que necesita el día
para su eterno despertar
fuego lanzado por los cantos
de los pájaros
amarilla presencia que le da color
a las campanas.
Te arrastra mi apariencia
de viento
mis ansias humanas de hacer
volar las cartas
mi delirio que afiebra
a las piedras de las playas
esas piedras que se lanzan
para que el tiempo no venga
para que el amor
a nuestros pies no caiga
y haga de nuestras extensiones
un ancla que nadie ve.
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