Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amarillos laureles sobreviven
en la boca del lobo,
son victorias exiguas
que exigen el sacrificio de la carne
fresca e incorrupta,
las manos de un santo
en urna de cristal
carente de miradas.
Las ganancias de unos
son las pérdidas de otros,
el robo de las ilusiones,
las sábanas arrancadas de la cama
para que ya no pueda
volar ningún sueño.
Fragilidad de la belleza
entre basura,
aparece el color
en medio de la noche
y descubre,
que es posible hacer sangrar
una hoja en blanco.