Quiero espacios de tiempo
para escribir:
una hora en blanco
necesito,
para llenarla de versos.
Este minuto entre mis dedos
nomás, para volver a empezar.
Que se escurra, que se vuele,
que se apague, que se muera.
Yo lo guardo, lo atrapo,
lo enciendo, lo resucito
otra vez, en mi poema.