Una hora,
todo se me quedó,en una hora morena de verano,
cuando una sonrisa,que blanqueaba el silencio,
se apagó,para hacer toda una vida,aquel momento,
y solo un beso,pronunció mi nombre,en tus labios.
mi nombre,que una vez, se tendió junto a tu melena,y un amor,
que se quedó dormido en la hierba,
el viento,que posó tu perfume,sobre todo lo que quisimos,
y que ahogó aquel....,te quiero,cuando nos fuimos,
el viento,que acabó por borrar,nuestras huellas,
el viento,que aún,a veces,me acerca un recuerdo,
los dedos,enredandose,en la última luz,
aquella mirada,que temblaba,en la estrella de la juventud,
como una lagrima amarilla,que rodaba,sobre el rostro distante del cielo.
Recuerdo,un latir,que acabó siendo dolor,en mi pecho,
y supe,que empezaba a morirse,lo que me quedaba por vivir,
recuerdo,el silencio de las cosas,que quedaban por decir,
cuando nuestras palabras,dejaron correr el tiempo.
Entonces,cayó la noche,entre tu corazón y el mio,
y supe,que nunca más,nos llegaria el alba,
cuando vi llenarse,una luna grande de adiós,en tu cara,
y te alejaste,mirandome con tus extensos ojos,cubiertos de rocio.
todo se me quedó,en una hora morena de verano,
cuando una sonrisa,que blanqueaba el silencio,
se apagó,para hacer toda una vida,aquel momento,
y solo un beso,pronunció mi nombre,en tus labios.
mi nombre,que una vez, se tendió junto a tu melena,y un amor,
que se quedó dormido en la hierba,
el viento,que posó tu perfume,sobre todo lo que quisimos,
y que ahogó aquel....,te quiero,cuando nos fuimos,
el viento,que acabó por borrar,nuestras huellas,
el viento,que aún,a veces,me acerca un recuerdo,
los dedos,enredandose,en la última luz,
aquella mirada,que temblaba,en la estrella de la juventud,
como una lagrima amarilla,que rodaba,sobre el rostro distante del cielo.
Recuerdo,un latir,que acabó siendo dolor,en mi pecho,
y supe,que empezaba a morirse,lo que me quedaba por vivir,
recuerdo,el silencio de las cosas,que quedaban por decir,
cuando nuestras palabras,dejaron correr el tiempo.
Entonces,cayó la noche,entre tu corazón y el mio,
y supe,que nunca más,nos llegaria el alba,
cuando vi llenarse,una luna grande de adiós,en tu cara,
y te alejaste,mirandome con tus extensos ojos,cubiertos de rocio.