Rei Regis Caceres
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una Ilusión de Amor
.
Pensando absorto en tu belleza femenina,
alabastrino rostro radiante en el transfondo
de una ondulante catarata de negra cabellera
la que se arroja sobre el hermoso trazo
de esbelto cuello y lindos hombros
que en majestuoso porte llevas,
cual fueras la legendaria diosa griega
de trovadores y poetas los cantares,
la hermosa y sempiterna Diana Cazadora
.
Al observarte en amalgama de mujer y diosa,
en ti note una gentil y candorosa esencia,
de un corazón que enardecido late
y un alma que febrilmente espera
su alma gemela que no llega
y que por tiempo la esperanza agota
.
Ese suplicio cruel que hoy sola sufres
es compartido por este bardo que te canta,
lanzando en desafío a la existencia un reto,
en marcha ardua por valles y escarpados
como un Quijote febril y apasionado,
en vana búsqueda de su adorada Dulcinea
.
Si las estrellas su luz esparcen compasivas
a los abismos negros de una noche fría
y cariñoso el sol cada mañana pinta
con tiernos besos los lienzos de la aurora,
este mortal solo te ruega inalcanzable diosa,
que para siempre con la mirada de tu ojos
me ilumines
.
Pensando absorto en tu belleza femenina,
alabastrino rostro radiante en el transfondo
de una ondulante catarata de negra cabellera
la que se arroja sobre el hermoso trazo
de esbelto cuello y lindos hombros
que en majestuoso porte llevas,
cual fueras la legendaria diosa griega
de trovadores y poetas los cantares,
la hermosa y sempiterna Diana Cazadora
.
Al observarte en amalgama de mujer y diosa,
en ti note una gentil y candorosa esencia,
de un corazón que enardecido late
y un alma que febrilmente espera
su alma gemela que no llega
y que por tiempo la esperanza agota
.
Ese suplicio cruel que hoy sola sufres
es compartido por este bardo que te canta,
lanzando en desafío a la existencia un reto,
en marcha ardua por valles y escarpados
como un Quijote febril y apasionado,
en vana búsqueda de su adorada Dulcinea
.
Si las estrellas su luz esparcen compasivas
a los abismos negros de una noche fría
y cariñoso el sol cada mañana pinta
con tiernos besos los lienzos de la aurora,
este mortal solo te ruega inalcanzable diosa,
que para siempre con la mirada de tu ojos
me ilumines
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